La basura espacial crece de manera alarmante: fragmentos de cohetes, satélites inactivos y restos de colisiones orbitan la Tierra a velocidades letales. Cada nuevo lanzamiento agrava el problema, aumentando el riesgo de choques con satélites activos o misiones tripuladas. Frente a este escenario, un avance publicado en Scientific Reports propone una solución inédita: un motor de plasma bidireccional capaz de “barrer” el espacio cercano sin comprometer la estabilidad de la nave que lo utiliza.
Un desafío creciente en la órbita terrestre
Los desechos espaciales viajan más rápido que una bala y su movimiento incontrolado los convierte en amenazas invisibles. La mayoría de métodos propuestos hasta ahora implican contacto directo con los restos, algo extremadamente arriesgado porque cualquier error puede acabar en colisión.
En los últimos años, los científicos han puesto la mirada en el plasma, un gas ionizado que puede usarse para frenar la velocidad de los fragmentos y hacerlos caer hacia la atmósfera, donde se desintegran. Sin embargo, la aplicación práctica había encontrado un obstáculo: el retroceso del plasma desviaba al propio satélite de limpieza.

La propuesta de Kazunori Takahashi
Kazunori Takahashi, profesor de la Universidad de Tohoku, ideó un motor capaz de emitir dos chorros simultáneos: uno contra la basura espacial y otro en sentido opuesto. Así, el satélite mantiene el equilibrio mientras ejerce fuerza sobre los fragmentos.
El diseño, denominado “propulsor de plasma sin electrodos con eyección bidireccional”, añade un elemento clave: el campo magnético “cusp”, que concentra el plasma y aumenta su capacidad de frenado. Los ensayos en tubos de vacío demostraron que este sistema triplica la fuerza de deceleración respecto a tecnologías previas.
Ventajas técnicas y económicas
Además de la estabilidad en vuelo, el motor funciona con argón, un gas mucho más barato y abundante que el xenón, tradicionalmente usado en propulsión espacial. Esto supone una reducción considerable de costes para futuras misiones, facilitando su escalabilidad.
La basura espacial son objetos no funcionales, como fragmentos de satélites o cohetes, que orbitan la Tierra. Su acumulación representa riesgos para satélites operativos y estaciones espaciales, así como para la seguridad en la órbita terrestre baja. Colisiones pueden generar más… pic.twitter.com/FpH3m8ZUZR
— Mar Gómez (@MarGomezH) January 26, 2024
Con este sistema, los restos podrían ser frenados hasta abandonar la órbita en unos 100 días, reduciendo el riesgo de colisiones que podrían inutilizar satélites de comunicaciones, meteorológicos o incluso poner en peligro a astronautas en la Estación Espacial Internacional.
Un paso hacia un espacio sostenible
“Este logro representa un avance tecnológico significativo hacia la eliminación segura de desechos espaciales”, señaló Takahashi. Si se implementa a gran escala, el motor de plasma bidireccional podría convertirse en la herramienta que asegure la viabilidad de la actividad humana en órbita.
El futuro de la exploración espacial no depende solo de llegar más lejos, sino también de mantener limpio el camino. Y este avance japonés muestra que la clave podría estar en aprovechar la física del plasma para transformar un basurero cósmico en un entorno sostenible.
Fuente: Meteored.