La climatización convencional consume enormes cantidades de electricidad y genera gases contaminantes que contribuyen al calentamiento global. Con el 20% del consumo eléctrico mundial derivado de estos sistemas, la necesidad de encontrar alternativas más eficientes y ecológicas es urgente. En este contexto, la refrigeración elastocalórica podría ser la respuesta.
Este innovador sistema utiliza aleaciones con memoria de forma que absorben y liberan calor cuando se estiran y contraen. Aunque aún no se ha comercializado debido a los elevados costos y la durabilidad limitada de los materiales, los avances recientes en China están cambiando este panorama.
Científicos chinos rompen barreras con la climatización elastocalórica
El equipo chino de científicos del Departamento de Ingeniería Mecánica y Aeroespacial ha logrado duplicar la capacidad de refrigeración elastocalórica, extendiendo la ventana de superelasticidad a 100 Kelvin mediante la combinación de aleaciones de Ni-Ti y el uso de agua entre las fases de temperatura. Este avance podría hacer que esta tecnología sea viable para su uso a gran escala, mejorando la eficiencia y la vida útil de los materiales involucrados.
Este invento chino no solo es clave para mejorar la eficiencia energética en edificios y electrodomésticos, sino también en coches eléctricos, cuyo consumo energético se ve afectado principalmente por sus sistemas de refrigeración. Al implementar esta nueva tecnología, los vehículos eléctricos podrían mejorar su autonomía y reducir su impacto ambiental, acelerando la transición hacia una movilidad más sostenible.