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Ciencia

El nuevo ojo invisible de la NASA ya está en órbita: ¿Qué ha revelado en su primer vistazo al cosmos?

Un nuevo telescopio ha comenzado a escanear el universo de forma silenciosa pero poderosa. Capaz de ver lo que ningún otro puede, su primera imagen ya dejó a los científicos sin palabras. ¿Qué puede encontrar y por qué podría cambiar todo lo que creemos saber del espacio?
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La NASA acaba de activar un instrumento que promete transformar radicalmente nuestra comprensión del universo. A diferencia de sus predecesores, este telescopio no busca deslumbrar con imágenes estéticas: su objetivo es más ambicioso. SPHEREx ha comenzado a ver lo que nuestros ojos jamás podrían captar, y sus primeras observaciones han dejado a la comunidad científica con grandes expectativas.

Una misión silenciosa que escanea todo el cielo

El nuevo ojo invisible de la NASA ya está en órbita: ¿qué ha revelado en su primer vistazo al cosmos?
© NASA.

El telescopio SPHEREx, en órbita terrestre baja, no se parece a sus antecesores. Mientras que el James Webb apunta a rincones específicos del universo, SPHEREx busca algo más amplio: un mapa global del cosmos. Y lo hace observando en longitudes de onda infrarroja, una región invisible al ojo humano, pero clave para detectar objetos lejanos y ocultos tras nubes de gas y polvo cósmico.

Este enfoque le ha permitido captar, en su primer encendido el 1 de abril, una imagen que muestra más de 100.000 fuentes de luz: galaxias, estrellas, nebulosas y más. Aunque estas primeras capturas aún no están calibradas para análisis científico, su calidad indica que el instrumento está funcionando perfectamente.

Cada uno de sus seis detectores puede analizar 17 bandas distintas de luz infrarroja, lo que permite al telescopio estudiar el universo a través de 102 bandas únicas. Gracias a esta capacidad, SPHEREx no solo capta lo que está lejos, sino que también diferencia su composición y distancia.

Ver en lo invisible: Lo que SPHEREx realmente puede hacer

El nuevo ojo invisible de la NASA ya está en órbita: ¿qué ha revelado en su primer vistazo al cosmos?
© NASA.

Las imágenes del telescopio se construyen asignando colores visibles a distintas longitudes de onda infrarroja. Las frecuencias más largas aparecen como tonos rojizos, y las más cortas, como violetas. Esta técnica permite interpretar detalles sobre la estructura y evolución de las galaxias, incluso aquellas formadas poco después del Big Bang.

SPHEREx también puede ver más allá del polvo interestelar, detectar hielo y moléculas de agua en el espacio, e investigar cómo estos compuestos pudieron llegar a la Tierra. Su tecnología de enfriamiento extremo permite a los detectores operar sin interferencias térmicas, algo vital para obtener resultados precisos en el rango infrarrojo.

Además, este telescopio jugará un papel crucial en el estudio de la época de reionización, un período apenas 400.000 años después del Big Bang, cuando el universo comenzó a formar sus primeras estrellas y galaxias. Con esta información, los científicos podrán reconstruir los primeros momentos de la historia cósmica.

Lo que viene: Datos diarios y una nueva era en la astronomía

Durante su vida útil, SPHEREx realizará unas 600 exposiciones diarias, completando alrededor de 11.000 órbitas. Esto le permitirá crear un mapa del cielo sin precedentes, combinando sus datos con los obtenidos por telescopios como el James Webb o el Hubble.

A medida que se completen las pruebas y calibraciones durante abril, comenzará la recopilación científica a gran escala. La misión, con un presupuesto de 488 millones de dólares, durará al menos dos años, tiempo suficiente para capturar miles de millones de datos.

Las primeras imágenes ya demostraron que el sistema óptico está alineado y que los detectores funcionan como se esperaba. El equipo científico, liderado por investigadores del JPL y Caltech, asegura que todo indica que SPHEREx cumplirá su promesa: revelar aspectos del universo que hasta ahora eran imposibles de observar.

Este proyecto no busca competir con los telescopios más mediáticos, sino complementarlos. Gracias a su visión global y a su capacidad para observar en lo invisible, SPHEREx podría ofrecernos por fin respuestas a algunas de las preguntas más antiguas de la humanidad: de dónde venimos, cómo se formó todo y qué más podría haber allá afuera.

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