El pasado mes de mayo, la NASA envió a su nuevo robot Grover a su primera prueba de campo en Groenlandia. Tras varias semanas de test bajo las peores condiciones, el pequeño ingenio alimentado por paneles solares ha pasado las pruebas, y abre las puertas a la construcción de un pequeño ejército de robots que exploren regiones remotas.

El Grover (Siglas para Groenlandia Rover o para Goddard Remotely Operated Vehicle for Exploration and Research) ha sido creado por estudiantes que acudieron a diferentes campamentos científicos de Groenlandia en 2010 y 2011. Después, fue ajustado por otros estudiantes de la Universidad Boise State con ayuda de la NASA. Pese a todo el trabajo realizado, el robot ha tenido que superar nuevos problemas sobre el terreno. Las temperaturas de treinta grados bajo cero congelaban y rompían los cables, mientras que las baterías tardaban más en cargarse y duraban menos tiempo.

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El robot ha pasado varias semanas comprobando el grosor de las placas de hielo y enviando los datos a un satélite geoestacionario del que también obtiene las coordenadas del siguiente punto hacia el que dirigirse. El éxito del programa permitirá mejorar los próximos robots polares, e incluso abordar nuevos campos de exploración como el uso de robots más pequeños que trabajen en grupo para un robot nodriza. [TG Daily]

Foto: Lora Koenig / NASA Goddard