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El plan pionero que busca repoblar el Mar del Norte con ostras planas

Un barco hundido frente a la costa belga se ha convertido en el escenario de un experimento único: repoblar el mar con ostras planas europeas para restaurar un ecosistema perdido

Treinta metros bajo las aguas del Mar del Norte, un carguero hundido hace más de un siglo se ha transformado en la base de un experimento sin precedentes. A principios de julio de 2025, un equipo de científicos depositó 200.000 larvas de ostras planas europeas (Ostrea edulis) sobre el casco del Kilmore, un pecio frente a la costa de Bélgica.

El objetivo es doble: recuperar una especie emblemática que estuvo al borde de la desaparición y, al mismo tiempo, utilizar el naufragio como refugio para la biodiversidad marina. La idea no es solo repoblar, sino crear un arrecife capaz de sostenerse por sí mismo con el paso del tiempo.

El proyecto forma parte de Belreefs, una iniciativa financiada por el gobierno belga y la Unión Europea que pretende demostrar cómo la ciencia, la política y el sector privado pueden colaborar en la restauración de ecosistemas marinos degradados.


Belreefs: restauración ecológica y cooperación internacional

Mar Del Norte
© Eelco Böhtlingk – Unsplash

Belreefs no es un experimento aislado, sino el inicio de un plan de recuperación a largo plazo. Según Vicky Stratigaki, coordinadora del proyecto en la empresa belga Jan De Nul Group, la ambición es clara: permitir que la naturaleza retome el control sin necesidad de más intervención humana.

Los pecios centenarios en aguas belgas cuentan con protección legal como patrimonio cultural, lo que los convierte en zonas libres de pesca y, por tanto, en entornos ideales para que la vida marina prospere. En este sentido, el Kilmore no solo es historia, también es futuro: descansa sobre lechos de grava donde antaño abundaban los arrecifes de ostras.

La acción, que ha requerido años de preparación y coordinación, podría convertirse en un modelo replicable para otras regiones del mundo, donde la pérdida de biodiversidad marina es una amenaza creciente.


Las ostras planas: ingenieras del ecosistema

Ostra Plana Europea
© Jan Johan ter Poorten, CC BY-SA 3.0 <http://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0/>, via Wikimedia Commons

Las ostras planas europeas no son simples moluscos: son consideradas “ingenieras del ecosistema”. Sus arrecifes sirven de refugio a peces, crustáceos y algas, a la vez que cumplen funciones vitales como filtrar el agua, fijar nitrógeno y proteger el lecho marino frente a la erosión.

Antes de mediados del siglo XIX eran abundantes en las aguas del norte de Europa. Sin embargo, la sobrepesca, la degradación del fondo marino y la llegada del parásito Bonamia ostreae en 1979 llevaron a la especie al borde de la extinción en la región.

La liberación de larvas pretende revertir esa tendencia. Aunque se estima que solo un 15% sobrevivirá el primer año, los investigadores confían en que las que lo logren formen la base de un arrecife autosuficiente.


Expectativas y futuro del proyecto

El plan contempla años de seguimiento científico. Se evaluará no solo la supervivencia de las ostras, sino también los efectos en cadena sobre la biodiversidad del Mar del Norte. La ministra de Justicia de Bélgica, Annelies Verlinden, ha subrayado el valor de estas iniciativas, enmarcándolas dentro del objetivo nacional de restaurar ecológicamente al menos un 20% del mar para 2030.

Si el experimento resulta exitoso, se podrían multiplicar las acciones similares en otros puntos de la costa belga y más allá, con la aspiración de recuperar especies clave y devolver estabilidad a ecosistemas dañados por siglos de actividad humana.

El naufragio del Kilmore podría ser solo el primer paso hacia un nuevo modelo de restauración marina en Europa, donde historia, ciencia y política se entrelazan bajo el agua.

[Fuente: Infobae]

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