Saltar al contenido
Ciencia

El planeta que devora el cosmos: el misterioso exoplaneta que crece a 6.000 millones de toneladas por segundo

En los confines del espacio, un planeta errante desafía las leyes conocidas al alimentarse de gas y polvo con una voracidad sin precedentes. Detectado por el Very Large Telescope, este coloso cósmico crece a un ritmo jamás visto y podría cambiar lo que sabemos sobre cómo nacen —y evolucionan— los mundos.
Por

Tiempo de lectura 2 minutos

Comentarios (0)

En el vasto silencio del Universo, un planeta sin estrella se comporta como un depredador cósmico. Lejos de cualquier sistema solar, está engullendo gas y polvo a una velocidad inimaginable: seis mil millones de toneladas por segundo. Su nombre es Cha 1107-7626, y su hallazgo, logrado gracias al Very Large Telescope, podría reescribir la historia de la formación planetaria.


Un planeta solitario con apetito estelar

No orbita ninguna estrella ni pertenece a un sistema planetario. Cha 1107-7626 es un planeta errante, un cuerpo libre que vaga por el espacio tras haber sido expulsado o formado en soledad. Pero a diferencia de otros de su clase, este no está quieto: está creciendo.

Los astrónomos del Observatorio Europeo Austral (ESO) lo observaron mientras devoraba gas y polvo interestelar, acumulando materia a una velocidad récord. Con entre 5 y 10 veces la masa de Júpiter, este gigante se encuentra a unos 620 años luz, en la constelación del Camaleón.

El fenómeno, conocido como acreción, es el mismo proceso que permite a los planetas y estrellas formarse, aunque nunca se había registrado una tasa tan extrema. Durante los últimos meses, el planeta ha variado su ritmo de crecimiento, lo que indica una dinámica compleja y activa en su disco circundante.


El poder oculto de la acreción

La acreción ocurre cuando un cuerpo masivo atrae el material de su entorno mediante la gravedad. Este proceso genera un disco de gas y polvo que, al comprimirse, calienta el sistema y libera energía. En agujeros negros y estrellas jóvenes, esta actividad produce potentes estallidos luminosos.

Lo extraordinario del hallazgo radica en que un planeta, y no una estrella, muestra un comportamiento tan violento. El equipo detectó un estallido de acreción acompañado por cambios en la química del disco, incluido vapor de agua, algo nunca antes observado en un planeta en formación.

Además, la actividad magnética parece desempeñar un papel clave. Las variaciones en la luz del planeta sugieren que los campos magnéticos canalizan la materia hacia su superficie, un mecanismo hasta ahora asociado casi exclusivamente con las estrellas.

El planeta que devora el cosmos: el misterioso exoplaneta que crece a 6.000 millones de toneladas por segundo
© NSonmez84 – X

Cuando los planetas se comportan como estrellas

La comparación entre las observaciones previas y las del reciente estallido permitió a los científicos comprobar que Cha 1107-7626 se comporta de manera similar a una estrella joven. Esta conexión refuerza la idea de que planetas y estrellas comparten orígenes más parecidos de lo que se creía.

Cada segundo, el planeta acumula una masa equivalente a millones de camiones de gas y polvo, devorando su entorno con un apetito descomunal. Si mantiene su ritmo, podría duplicar su tamaño en un tiempo cósmicamente breve.

Para la comunidad astronómica, este descubrimiento no solo establece un récord, sino que plantea una nueva pregunta: ¿cuántos mundos más, ocultos en la oscuridad, estarán creciendo en silencio? En el Universo, incluso los planetas pueden comportarse como estrellas… y este parece decidido a demostrarlo.

Fuente: Meteored.

Compartir esta historia

Artículos relacionados