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Tecnología

El robotaxi más extraño de Amazon ya puede dar el salto de las pruebas al servicio comercial

Zoox consiguió la primera exención comercial estadounidense para un robotaxi construido sin volante ni pedales. La autorización permite desplegar hasta 2.500 vehículos anuales durante dos años, aunque no garantiza que todos lleguen inmediatamente a las calles ni sustituye los permisos locales.
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Zoox, la empresa de vehículos autónomos propiedad de Amazon, acaba de superar uno de los mayores obstáculos para convertir su peculiar robotaxi en un servicio comercial de gran escala.

La Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras de Estados Unidos, conocida como NHTSA, le concedió una exención temporal para desplegar hasta 2.500 vehículos por año durante los próximos dos años. La medida estará vigente entre el 31 de julio de 2026 y el 31 de julio de 2028.

Es la primera autorización federal comercial de este tipo para un vehículo autónomo concebido desde cero sin volante, pedales ni un asiento destinado al conductor. Hasta ahora, Zoox podía utilizar sus unidades para pruebas, demostraciones y viajes gratuitos, pero no cobrar regularmente a los pasajeros.

No significa que aparezcan 2.500 vehículos de golpe

La cifra representa el límite máximo permitido por la exención, no una obligación de producción ni una flota que vaya a comenzar a circular inmediatamente.

Zoox deberá fabricar los vehículos, ampliar sus operaciones y conseguir las autorizaciones necesarias en cada estado y ciudad. La aprobación federal resuelve principalmente el problema de las normas de seguridad diseñadas para automóviles tradicionales, que todavía exigen elementos como controles manuales y espejos pensados para un conductor humano.

La NHTSA someterá a la empresa a una supervisión reforzada. Zoox deberá informar sobre accidentes, paradas anómalas, cambios de software y otros comportamientos relevantes. El regulador podrá modificar las condiciones o retirar la exención si detecta riesgos graves.

Un vehículo sin parte delantera ni trasera

El robotaxi tiene cuatro plazas distribuidas en dos bancos enfrentados. No posee volante ni pedales y puede moverse en cualquiera de las dos direcciones, por lo que Zoox sostiene que técnicamente no tiene una parte delantera o trasera fija.

También incorpora dirección en las cuatro ruedas, puertas correderas y una combinación de cámaras, radares y sensores lidar para observar el entorno. Su velocidad máxima teórica es de 75 millas por hora, aproximadamente 121 km/h, aunque los servicios urbanos pueden imponer límites mucho menores.

La ausencia de un conductor libera espacio dentro del habitáculo, pero también obliga a resolver problemas que normalmente afrontaría una persona, desde interactuar con policías y bomberos hasta reaccionar ante obras, humo o vehículos detenidos.

Zoox retiró recientemente 105 unidades para actualizar su software después de que uno de sus vehículos tuviera dificultades para interpretar una zona cubierta de humo durante una emergencia. El episodio muestra por qué la autorización incluye requisitos adicionales de vigilancia.

El robotaxi más extraño de Amazon ya puede dar el salto de las pruebas al servicio comercial
© Waymo – Youtube.

El verdadero rival a batir sigue siendo Waymo

Aunque Zoox y Tesla compiten por demostrar quién puede escalar más rápido, la empresa que domina actualmente el mercado estadounidense es Waymo, propiedad de Alphabet.

Waymo declara más de 500.000 viajes autónomos semanales y 220,6 millones de millas recorridas sin conductor hasta marzo de 2026. En su propio análisis, ajustado a las zonas donde opera, registró un 94% menos de accidentes con lesiones graves o peores que el índice de referencia para conductores humanos.

Los registros publicados en Texas a finales de mayo mostraban 577 vehículos autorizados de Waymo, frente a 42 de Tesla. Tesla afirmó posteriormente que sus clientes habían recorrido 2,5 millones de millas en su servicio de robotaxi, pero únicamente 380.000 correspondían a viajes sin un supervisor dentro del vehículo.

La aprobación de Zoox no cambia inmediatamente ese liderazgo. Sí introduce algo diferente: un vehículo que abandona por completo la forma del automóvil tradicional y que ahora podrá cobrar por transportar pasajeros. La batalla de los robotaxis ya no consiste únicamente en desarrollar el mejor sistema de conducción autónoma, sino en demostrar que puede operar miles de vehículos de forma segura, fiable y rentable.

Fuente: Infobae.

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