GIF: Popular Science

Estamos en lo mĂĄs crudo del invierno. En muchas latitudes eso significa nieve y algo aĂșn mĂĄs importante: batallas de bolas de nieve. Si te interesa fabricar los proyectiles perfectos con los que acribillar a amigos y familiares, este vĂ­deo de Popular Science te interesa.

Resulta que hacer una buena bola de nieve no depende tanto de nuestras habilidades a la hora de confeccionarla, sino de nuestra pericia a la hora de elegir bien el tipo de nieve con el que aprovisionarnos.

La nieve se clasifica oficialmente en cinco tipos en funciĂłn de la cantidad de agua lĂ­quida que tenga en su estructura. Cuanta menos agua tenga la nieve acumulada, mĂĄs difĂ­cil serĂĄ hacer una bola lo bastante sĂłlida con ella. SerĂĄ demasiado ligera y probablemente se rompa en pleno vuelo. Por el contrario, si la nieve tiene mucha agua, al apretarla nos empaparĂĄ los guantes y encima quedarĂĄ convertida prĂĄcticamente en una bola de hielo. Se trata de fastidiar a tu contrincante de forma divertida para ambos, no de abrirle la cabeza.

Hay veces en las que la nieve no se presta a hacer bolas por mucho que nos empeñemos, pero el consejo general es apretar una bola de prueba y ver si queda lo bastante cohesionada. Si no es mejor cambiar de posición a otro lugar donde la nieve se haya fundido parcialmente y tenga un poco mås de agua (pero no mucha).

La nieve en el suelo o sobre los coches suele ser mejor que la que hay, por ejemplo, sobre un arbusto, porque esta Ășltima drena todo su agua lĂ­quida. TambiĂ©n es mejor cuanto mĂĄs reciĂ©n caĂ­da. En cuanto a usar o no guantes, es mejor lo segundo. Puede parecernos que la temperatura corporal de las manos basta para derretir la capa exterior de la nieve y aglutinarla, pero el interior estarĂĄ igual de suelto, y a la segunda bola ya no nos quedarĂĄ calor en las manos. Tampoco podemos ejercer suficiente presiĂłn como para aglutinar una nieve demasiado suelta. Simplemente busca nieva mejor. ÂĄSuerte en la batalla! [vĂ­a Popular Science]