El calcio es fundamental para nuestra salud, pero no siempre lo obtenemos de las fuentes más conocidas. Aunque los lácteos suelen ser los protagonistas cuando se habla de este mineral, existen opciones igual o incluso más potentes que pocos aprovechan. En este artículo te contamos cuál es ese alimento que puede duplicar la cantidad de calcio de la leche y por qué deberías considerarlo en tu alimentación.

Mucho más que lácteos: la verdadera mina de calcio
Cuando pensamos en calcio, la leche, el queso y el yogur suelen ser los primeros en venir a la mente. Sin embargo, la nutricionista Júlia Farré, a través de sus contenidos en redes sociales, ha puesto el foco en un alimento menos convencional pero increíblemente beneficioso: las sardinas en lata.
Eso sí, hay un detalle clave que marca la diferencia: para aprovechar todo su calcio, es imprescindible consumirlas con espinas. Farré asegura que este alimento no solo es una excelente fuente de minerales, sino que también supera ampliamente a la leche en contenido de calcio. Su recomendación de incluir sardinas enteras en la dieta puede ser un cambio simple pero poderoso para fortalecer los huesos y prevenir la osteoporosis.
Comparativa reveladora: sardinas versus leche
Según datos de la Bone Health and Osteoporosis Foundation, 100 gramos de sardinas en lata con espinas aportan cerca de 380 mg de calcio, mientras que 100 ml de leche ofrecen apenas 120 mg. Incluso comparando porciones habituales —85 gramos de sardinas frente a 200 ml de leche—, el pescado en conserva sigue ganando con 325 mg frente a los 240 mg que ofrece la leche.

Este aporte no solo beneficia la salud ósea. Farré destaca que el calcio desempeña un rol esencial en la transmisión del impulso nervioso, ya que facilita la comunicación entre las neuronas y optimiza la función cerebral.
Alternativas vegetales para sumar más calcio
Si no te entusiasman las sardinas o prefieres evitar los productos animales, existen múltiples opciones vegetales igual de efectivas. Verduras de hoja verde como la rúcula, semillas de chía, frutos secos y legumbres como garbanzos y alubias son aliados perfectos para enriquecer tu dieta con calcio de forma natural.
Integrar estos alimentos en ensaladas, batidos o desayunos es una manera práctica y deliciosa de cubrir las necesidades de este mineral, diversificando tu alimentación sin depender exclusivamente de los lácteos.
Fuente: La vanguardia.