La reaparición del gusano barrenador del Nuevo Mundo (Cochliomyia hominivorax) ha encendido las alarmas sanitarias en América. Tras décadas de control, el parásito que se alimenta de carne viva ha regresado con fuerza desde Centroamérica, alcanzando incluso a Estados Unidos. Su capacidad de provocar daños en humanos, ganado y fauna silvestre plantea un desafío de enormes proporciones, tanto económicos como de salud pública, en un escenario donde no existe vacuna ni tratamiento preventivo.
El regreso de un viejo enemigo
El brote comenzó en 2023 en Panamá y desde entonces se ha expandido a Belice, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y México, con más de 20.000 focos registrados. En agosto de 2025, se confirmó en Maryland el primer caso humano asociado a un viajero procedente de El Salvador. Aunque el paciente se recuperó, el hallazgo demuestra que las fronteras sanitarias son permeables y que el riesgo de reintroducción es real.

Un parásito devastador
El gusano barrenador deposita sus huevos en heridas abiertas de animales de sangre caliente. Las larvas invaden el tejido vivo, causando dolor, infecciones secundarias e incluso la muerte. En ganadería, un solo foco puede propagarse a todo un rebaño, generando pérdidas millonarias. También se han documentado casos en fauna silvestre, lo que amplía su impacto ecológico. La gravedad de la enfermedad radica en la rapidez con la que destruye los tejidos blandos del hospedador.
Estrategias y amenazas económicas
En el pasado, Estados Unidos logró erradicar el gusano mediante la técnica del insecto estéril, liberando millones de moscas macho incapaces de reproducirse. Ahora, el país planea reactivar esta estrategia con una nueva planta en Texas, aunque no estará operativa hasta dentro de dos o tres años. El sector agropecuario teme un golpe de 1.800 millones de dólares en pérdidas si el parásito se instala, poniendo en riesgo millones de empleos y la seguridad alimentaria.
Autoridades sanitarias de Estados Unidos confirmaron el primer caso humano del parásito carnívoro “gusano barrenador del Nuevo Mundo”, conocido como “gusano come carne”, en un hombre que había viajado recientemente a El Salvador#NoticiasEsTv #RedaccionEsTv #EsTvCanalPeninsular pic.twitter.com/hU7XBjF2Wt
— ESTV CANAL PENINSULAR (@ESTV_Peninsula) August 26, 2025
La urgencia de la cooperación
La Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) y el OIRSA instan a reforzar la vigilancia, coordinar medidas transfronterizas y mantener campañas activas. Las recomendaciones incluyen controles veterinarios estrictos, cuarentenas y el uso de insecticidas en zonas críticas. También se insiste en la prevención para viajeros: cubrir heridas, usar repelente y extremar precauciones en áreas rurales. El caso de Maryland demuestra que un solo descuido basta para reintroducir esta amenaza.
Fuente: Infobae.