El ya fallecido criador de ganado de Dakota del Sur Gary “Gus” Licking, tenía la corazonada de que los pequeños fragmentos de huesos y dientes que encontraba con frecuencia en su propiedad de 2.630 hectáreas podrían formar parte de algo grande. Y tenía razón: en sus tierras, bajo la superficie de su gran campo en el condado de Harding, estaba uno de los esqueletos más grandes y completos de Tyrannosaurus rex que se hayan descubierto, con 11,6 metros de largo y casi 4 metros de altura, al que se nombró “Gus” en su honor.
Se recuperaron 183 huesos fosilizados con los que se pudo reconstruir el 63% del esqueleto. Gus, el T. Rex, se volvió a ver casi tan bien como cuando caminaba por la prehistórica Norteamérica en el período Maastrichtiano hace unos 72 a 66 millones de años. Y ahora, el dinosaurio se va a subastar en Sotheby’s de Nueva York el 14 de julio. Hoy Gus está armado y en exhibición desde el miércoles pasado, esperando un comprador.
Cassandra Hatton, jefa global del ciencia e historia natural de Sotheby’s dijo que lo que destaca a Gus como ítem viable para la subasta, según Reuters, es “que esté casi completo, y que sea tan grande, de calidad, y esté tan bien preservado”.
El precio de base para comprar este trocito de la prehistoria, según indica Sotheby’s en su sitio web para la subasta en línea, se estableció en U$S19 millones.
Riqueza legada
“Creo que realmente es importante que la gente entienda que al hablar de fósiles de dinosaurios, no hay esqueletos completos, sino que hay un equipo altamente especializado, atento, diligente y experto que reconoce qué es lo que están viendo para poder diferenciar una roca de un hueso de un animal”, le dijo Hatton a Reuters.
Quizá es justamente por esa razón que se valuó el fósil de T. Rex en unos US$20 a US$30 millones. Se dice que es la valuación más elevada para un fósil de dinosaurio en la historia de estas subastas, aunque no es el precio final más alto porque hace dos años se vendió por US$44 millones el esqueleto de “Apex”, el Stegosaurus.
“El mercado de los dinosaurios es más amplio de lo que se cree, y sigue creciendo”, le dijo Hatton a artnet por e-mail en mayo. Hatton además es vicepresidente de Sotheby’s, y añadió: “Hoy, no solo se interesan los museos y coleccionistas privados de EE.UU. sino también los museos internacionales, las fundaciones, y personas que crean destinos propios. Lo que tienen en común no es un perfil sino el respeto y curiosidad por los objetos”.
“El rompecabezas más difícil del mundo”
La tarea de excavar y reconstruir a Gus fue ardua, y la llevó a cabo un equipo de paleontólogos comerciales de Theropoda Expeditions, que durante tres veranos, desde 2021 a 2023, fueron recuperando los huesos fosilizados del T. Rex del campo de Licking. Al año de iniciadas las excavaciones Gus Licking falleció, pero su viuda Dana continuó con el proyecto.
Según el presidente de Theropoda, Thomas Heitkamp, el proceso de rearmar el T. Rex fue tremendamente completo, pero tuvo sus recompensas. El equipo pasó casi cinco años en este proyecto: tres años de excavación e investigación, y dos años de limpieza, identificación, catalogado y armado. Todo concluyó a principios de este año.
“Se siente como armar el rompecabezas más difícil del mundo, pero además primero tienes que encontrar las piezas”, dijo Heitkamp en mayo según un informe del Australian Financial Review. “Todos esos huesos, que a lo largo de 67 millones de años se fueron separando, casi mágicamente vuelven a estar en su lugar original formando el esqueleto”.
Naturalmente, hay diferentes opiniones sobre la ética de subastar comercialmente estas valiosas piezas que conforman el registro fósil de nuestro planeta. Hay académicos que argumentan que la práctica incentiva los fraudes, en tanto que otros señalan que los precios de las subastas de especímenes de dinosaurios acaban siendo obstáculos para los museos públicos y las instituciones de investigación.
Pero Hatton de Sotheby’s le dijo al Financial Review que en su opinión “estas ventas son súper importantes porque nos ayudan a encontrar fósiles que de otro modo se habrían perdido sin que nadie se enterara de su existencia”.