La pandemia de gripe española fue una de las más letales de la historia, pero sus mecanismos de propagación seguían siendo un misterio… hasta ahora. Gracias a tecnologías de secuenciación genética y a una muestra bien conservada desde 1918, los investigadores han logrado desentrañar qué hizo tan letal a aquel virus. Lo que han descubierto no solo resuelve un enigma centenario, sino que podría ayudarnos a prevenir futuras pandemias.
Una muestra dormida durante más de cien años
Todo comenzó con una autopsia realizada en Suiza durante la primera ola de la pandemia, en julio de 1918. El virus de aquel joven de 18 años quedó conservado en formol y almacenado durante más de un siglo, sin que nadie analizara su material genético. Lo complicado era que, al ser un virus de ARN, su estructura es extremadamente frágil y se degrada fácilmente con el tiempo. Sin embargo, el avance tecnológico ha permitido que esa muestra revelase por fin sus secretos.

Las tres mutaciones que lo cambiaron todo
El análisis genético ha revelado que aquel virus había sufrido tres mutaciones clave. Dos de ellas lo hacían más resistente a la respuesta inmunitaria humana, mientras que la tercera le permitía adherirse con mayor eficacia a nuestras células. Era como si hubiese desarrollado un escudo contra nuestras defensas… y al mismo tiempo una llave maestra para invadir nuestros cuerpos. Esa combinación fue devastadora: bastó para que se propagara como el fuego en medio de la guerra.
La rapidez de su expansión ya tiene explicación

Los primeros casos en Estados Unidos fueron más leves, pero cuando el virus llegó a Europa, ya estaba mutado. Este nuevo estudio, liderado por la Universidad de Basilea, demuestra que en Suiza el virus ya había adquirido su forma más contagiosa. La Primera Guerra Mundial hizo el resto: soldados, trincheras y movimiento constante convirtieron al virus en un enemigo imparable.
Lo que este hallazgo nos dice sobre el futuro
Más allá de resolver un enigma histórico, los científicos insisten en que comprender cómo mutan los virus es esencial para prevenir futuras pandemias. La COVID-19 nos enseñó mucho, pero la gripe española aún tenía lecciones pendientes. Hoy, gracias a la ciencia y a una muestra olvidada, podemos enfrentarnos al futuro con más conocimiento y menos sorpresas.
Fuente: Hipertextual.