Todo comenzó con un simple tuit de Musk: “How much is Hasbro?” (¿Cuánto cuesta Hasbro?). Aunque parecía una pregunta casual, este mensaje provocó un aumento del 2 % en las acciones de la empresa, demostrando una vez más el impacto del empresario en los mercados.
El motivo de este repentino interés en Hasbro está relacionado con las recientes decisiones en Dungeons & Dragons. Entre ellas, destaca la sustitución del término “raza” por “especie” y la inclusión de personajes de minorías, iniciativas destinadas a hacer el juego más inclusivo. Estas medidas, explicadas por Jason Tondro, líder del proyecto D&D en Hasbro, no han sido bien recibidas por sectores conservadores, incluido Elon Musk, quien considera estos cambios una “deriva woke”.
How much is Hasbro?
— Elon Musk (@elonmusk) November 28, 2024
Más allá de D&D: Un movimiento estratégico
La posible adquisición de Hasbro sería más que un simple control sobre Dungeons & Dragons. Con una capitalización bursátil de 9 mil millones de dólares, Hasbro posee franquicias icónicas como Transformers, My Little Pony y Monopoly. Además, el reciente éxito del videojuego Baldur’s Gate 3, desarrollado bajo la licencia D&D y que generó 90 millones de dólares en regalías, subraya el atractivo comercial de la empresa.

Este interés forma parte de un proyecto más amplio de Musk, quien ya anunció la creación de un estudio de videojuegos bajo su start-up xAI. Su lema, “Make games great again” (Hacer los juegos grandiosos de nuevo), es un guiño al famoso eslogan de Donald Trump, dejando clara su intención de promover un enfoque «anti-woke» en la industria del entretenimiento.
Preocupaciones entre los fans
Si Musk concreta la compra de Hasbro, podría integrar tecnologías innovadoras como la inteligencia artificial y la realidad aumentada en los juegos tradicionales. Sin embargo, esta perspectiva preocupa a muchos seguidores de las franquicias, que temen que sus juegos favoritos se conviertan en un experimento ideológico del empresario.

¿El próximo paso de Elon Musk?
La adquisición de Hasbro, aunque todavía especulativa, encaja en la estrategia de Musk para expandir su influencia en el sector de los videojuegos y la cultura pop. Lo que está claro es que cualquier movimiento del multimillonario genera expectativas, controversias y cambios significativos en las industrias que toca.