Acuerdos secretos y la construcción de Colossus en Memphis
Hace casi seis meses, Musk comenzó la construcción de lo que él mismo llamó «la supercomputadora más grande del mundo» en Memphis. Este proyecto secreto se mantuvo oculto para los residentes y el consejo de la ciudad, mientras el equipo de Musk realizaba reuniones encubiertas con agencias locales y nacionales. Autoridades como la Oficina del Sheriff y el Departamento de Seguridad Nacional participaron en conversaciones sobre la empresa de inteligencia artificial xAI. La condición: firmar estrictos acuerdos de confidencialidad.
Estos acuerdos, gestionados por la enigmática empresa fantasma CTC Property, bajo el control de Jared Birchall, brazo derecho de Musk, han sido utilizados para evitar que se divulgue cualquier detalle del proyecto. Según Forbes, que accedió a documentos internos, muchos funcionarios del gobierno aceptaron sin cuestionar estos términos, lo que ha generado críticas desde sectores preocupados por la transparencia.
Impacto local y dudas sobre el consumo de recursos
La construcción de esta supercomputadora, apodada «Colossus», ha requerido vastos recursos. En tan solo cuatro meses, el centro de datos ya estaba funcionando y xAI se ha convertido en uno de los mayores consumidores de energía y agua de Memphis. Sin embargo, a pesar de las advertencias de algunos residentes y grupos locales, el proyecto avanzó sin consultar a la comunidad. La empresa ha solicitado suficiente energía para alimentar a 100,000 hogares y extraerá más de un millón de galones de agua diariamente.
Las demandas de recursos de la supercomputadora han generado preocupación en Memphis, especialmente en zonas históricamente marginadas. Sin embargo, tanto xAI como las autoridades han ignorado las solicitudes de transparencia, utilizando el pretexto de «información confidencial» para no revelar detalles clave.
El uso de acuerdos de confidencialidad en los proyectos de Musk
No es la primera vez que las empresas de Musk utilizan este tipo de acuerdos para proteger sus intereses. Proyectos anteriores, como los de Tesla y SpaceX, han implementado estrategias similares, limitando el acceso público a información relevante. En este caso, xAI ha seguido el mismo camino en Memphis, alimentando la desconfianza y preocupación entre los residentes locales.
Con la supercomputadora ya en funcionamiento y el creciente control sobre los recursos de la ciudad, la pregunta sigue siendo: ¿hasta dónde llegará Musk para proteger los secretos de xAI?