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Ciencia

En 1869 encontraron un sarcófago romano en Londres y creyeron conocer su historia. Más de un siglo después, sus huesos revelaron un secreto de la Inglaterra medieval

El sarcófago de la Abadía de Westminster contenía restos humanos fechados entre los años 987 y 1052. Los investigadores sospechan que pertenecieron a uno de dos abades del monasterio benedictino.
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Durante más de 150 años, un antiguo sarcófago de piedra conservado en la Abadía de Westminster, en Londres, planteó una pregunta aparentemente sencilla: ¿quién estaba enterrado en su interior? Una inscripción romana parecía ofrecer una respuesta, pero los huesos escondían una historia completamente diferente.

El recipiente funerario había pertenecido a Valerio Amandino, un hombre adinerado que vivió en la Britania romana entre los siglos III y IV. Sin embargo, un nuevo análisis reveló que los restos humanos hallados en su interior pertenecían a alguien que murió entre los años 987 y 1052, aproximadamente siete siglos después. El descubrimiento llevó a los arqueólogos hasta dos posibles protagonistas de la historia medieval inglesa: Aelfwig y Wulnoth, antiguos abades del monasterio de Westminster.

Un sarcófago romano descubierto en Westminster escondía una segunda historia

En 1869 encontraron un sarcófago romano en Londres y creyeron conocer su historia. Más de un siglo después, sus huesos revelaron un secreto de la Inglaterra medieval
El sarcófago permanece expuesto en las Queen’s Diamond Jubilee Galleries de la Abadía de Westminster. © Westminster Abbey.

El sarcófago fue encontrado durante unas obras en 1820 y excavado formalmente en 1869, en los terrenos situados al norte de la Abadía de Westminster. Según un comunicado oficial de la abadía, su estructura de piedra caliza conservaba una inscripción dedicada a Valerio Amandino, que vivió aproximadamente entre los años 300 y 400. Pero la tapa presentaba un detalle incompatible con aquella época: una gran cruz latina tallada entre los siglos X y XI.

Esa modificación sugería que el sarcófago había sido reutilizado para un entierro cristiano muchos siglos después de su fabricación. Cuando los especialistas examinaron nuevamente los restos durante unos trabajos de conservación en 2016, encontraron un esqueleto casi completo que durante años se había considerado desaparecido.

Las pruebas de carbono 14 apuntan a un importante abad de la Inglaterra medieval

En 1869 encontraron un sarcófago romano en Londres y creyeron conocer su historia. Más de un siglo después, sus huesos revelaron un secreto de la Inglaterra medieval
Los restos encontrados en el interior del sarcófago corresponden a un hombre que vivió entre finales del siglo X y mediados del XI. © Pre-Construct Archaeology Ltd.

La investigación, dirigida por Warwick Rodwell, arqueólogo de la Abadía de Westminster, fue publicada en el Journal of the British Archaeological Association. Los análisis realizados por James Young Langthorne, especialista de Pre-Construct Archaeology, determinaron que el difunto era un hombre de entre 35 y 49 años que medía aproximadamente 1,75 metros.

Una muestra ósea enviada al Scottish Universities Environmental Research Centre permitió fechar los restos entre los años 987 y 1052, con una probabilidad del 95,4%. Según Archaeology Magazine, el tratamiento funerario también aporta pistas importantes. El cuerpo habría sido colocado primero en un ataúd de madera, posteriormente introducido dentro del sarcófago romano y cubierto con cal.

Para Rodwell, estos detalles indican que el difunto ocupaba una posición destacada dentro de la comunidad religiosa. Los candidatos principales son Aelfwig, abad de Westminster hasta aproximadamente 1020, y su sucesor Wulnoth, fallecido en 1049. Ambos encajan cronológicamente, aunque el investigador considera ligeramente más probable a Aelfwig porque ya pertenecía al monasterio antes de asumir su dirección.

El misterio también revela cómo se reutilizaban las tumbas antiguas

En 1869 encontraron un sarcófago romano en Londres y creyeron conocer su historia. Más de un siglo después, sus huesos revelaron un secreto de la Inglaterra medieval
El sarcófago romano conservado en la Abadía de Westminster fue reutilizado durante la época anglosajona. © Dean and Chapter of Westminster.

El estudio no permitió identificar definitivamente al hombre enterrado, pero sí reconstruir parte de la historia posterior del sarcófago. Rodwell plantea que el entierro original pudo encontrarse dentro de la antigua iglesia anglosajona de Westminster. Durante las grandes reformas emprendidas bajo Enrique III, en el siglo XIII, habría sido trasladado a otro sector del complejo.

La investigación describe este recorrido como un ejemplo de reutilización de materiales funerarios romanos durante la Edad Media. La inscripción original permaneció, pero la tapa fue transformada para adaptarse a una sepultura cristiana. Como recuerda la Abadía de Westminster en su presentación histórica, el lugar fue un importante centro religioso antes de la construcción del templo gótico que conocemos actualmente.

La tumba permite observar cómo las distintas etapas de ocupación se superpusieron en un mismo espacio, incluso utilizando objetos de siglos anteriores. Por ahora, los investigadores todavía no pueden afirmar si el ocupante fue Aelfwig o Wulnoth. Pero han conseguido establecer algo fundamental: aquellos huesos no pertenecían al personaje romano mencionado en la piedra, sino a un religioso que vivió cuando Inglaterra todavía era anglosajona.

Un sarcófago, dos épocas y una identidad que continúa esperando su confirmación.

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