Imagen: The New England Journal of Medicine

Un joven mexicano de 17 a√Īos se presenta en el hospital aquejado de dolores muy agudos en los ojos. Cuando los m√©dicos llevan a cabo los an√°lisis no pod√≠an creerse lo que estaban viendo. Un inquietante gusano parasitario estaba perforando el iris mientras entraba y sal√≠a de los agujeros.

El examen mostraba una extra√Īa luz en el globo ocular. Luego se fijaron en el √°rea donde exist√≠a inflamaci√≥n, sangre y varios agujeros alrededor del iris. Finalmente dieron con el par√°sito viajando alrededor del frente ocular a su antojo. ¬ŅQu√© demonios era aquello?

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Al parecer, el chico vivía en una zona rural y llevaba un tiempo sufriendo una disminución de la visión en su ojo derecho, alrededor de tres semanas. De hecho, el día que acudió al doctor apenas podía ver a través del ojo, sólo era capaz de detectar movimiento cuando alguien agitaba una mano delante de él.

Así fue como los médicos identificaron al invasor. Se trataba de un tipo de trematoda, una clase de parásitos de filo de gusanos platelmintos, en este caso los Dactylogyrus, quienes normalmente perforan agujeros en el cuerpo del huésped. Ocurre que es un parásito omnipresente en los vertebrados, e incluso hay un tipo que se especializa en atacar los ojos de los peces.

Dactylogyrus. Wikimedia Commons

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Sin embargo, en los seres humanos las infecciones de Dactylogyrus son internas, con los gusanos montando sus tiendas de campa√Īa en el h√≠gado, pulmones o intestinos, nunca en el ojo, un hecho ins√≥lito hasta la llegada del joven. Seg√ļn el doctor que trat√≥ al chico:

No es nada com√ļn que los trematodos infecten los ojos, pero es que en realidad no es com√ļn que ning√ļn gusano infecte los ojos. Las personas pueden contraer una infecci√≥n par√°sita de diversas maneras, dependiendo del ciclo de vida del par√°sito. Por ejemplo, nadando en aguas contaminadas con huevos de gusano o al ingerir el par√°sito a trav√©s de la comida. Era un misterio c√≥mo lleg√≥ la infecci√≥n al adolescente, porque ni los an√°lisis de sangre ni las muestras de heces revelaron signos de una infestaci√≥n del gusano.

Los doctores pasaron a la extracci√≥n del gusano a trav√©s de la cirug√≠a en el ojo da√Īado. Primero abrieron la lente y luego retiraron el v√≠treo, la sustancia gelatinosa que llena nuestros globos oculares d√°ndoles forma. El gusano, que med√≠a unos 3 mil√≠metros de largo, se cort√≥ en trozos m√°s peque√Īos para poder extraerlo, por esta raz√≥n el equipo no logr√≥ identificar la especie.

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Desafortunadamente, la cirug√≠a tambi√©n revel√≥ que el par√°sito hab√≠a logrado da√Īos, no s√≥lo en el iris, sino tambi√©n en la retina en la parte posterior del ojo. El joven se recuper√≥ de la cirug√≠a, pero no recuper√≥ la visi√≥n normal. [The New England Journal of Medicine v√≠a LiveScience]