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Ciencia

Encuentran un nuevo antibiótico en el suelo que logra eliminar a los gérmenes resistentes como nunca se ha visto antes

Los investigadores pusieron a prueba el péptido que habían descubierto, contra una bacteria común que es resistente a los antibióticos. Sobrevivió sólo una de cada cien millones como para legar resistencia genética
Por Matthew Phelan Traducido por

Tiempo de lectura 3 minutos

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La ciencia ha estado preocupada desde hace décadas porque todos los recursos conocidos para desarrollar nuevos antibióticos se han agotado, con lo que la investigación implica la poco agradable tarea de buscar y rebuscar hasta dar con algo que sirva para luchar contra bacterias que cada vez son más resistentes a los antibióticos. Sin embargo, acaban de encontrar algo nuevo y prometedor, que siempre ha estado allí, en la tierra y el polvo.

Unos bioquímicos y científicos farmacéuticos de EE.UU., Canadá y Alemania trabajaron en colaboración y descubrieron un nuevo antibiótico que se produce de manera natural, la manicomicina, producida por las mismas bacterias extrañamente aromáticas que brindaron a la medicina moderna el antibiótico oxitetraciclina en la década de 1950. Hasta ahora ha demostrado ser efectiva para eliminar al menos una forma resistente la batería que causa neumonía (Klebsiella pneumoniae), abriendo un mecanismo novedoso mediante el cual estas drogas pueden contra las infecciones bacterianas.

Lo que llamó la atención fue la forma en que funciona la manicomicina. El antibiótico se vincula a los ribosomas que hay dentro de la bacteria infecciosa, e interfiere con su capacidad para producir proteínas, bloqueando importantes moléculas para que no puedan salir de los organelos celulares.

“Casi un tercio de todos los antibióticos que se prescriben hoy apuntan al ribosoma”, declaró uno de los autores del estudio, Dmitrii Travin, desde la Universidad de Illinois Chicago (UIC), donde enseña aplicaciones farmacéuticas de la genómica.

“Este nuevo antibiótico es maravilloso porque apunta a un sitio del ribosoma que nunca antes ha atacado ninguna otra molécula”, dijo Travin.

En la mugre y el polvo que echamos fuera

Técnicamente la manicomicina es un péptido, categoría de cadenas cómicamente tendenciosas de dos o más aminoácidos que pueden actuar como hormonas, promotores de inmunidad, neurotransmisores u otros tipos de moléculas mensajeras dentro del organismo. Es lo que se conoce como “péptido antimicrobiano catiónico”, un actor natural en el sistema inmune que producen los mamíferos, anfibios, insectos y -lo más importante aquí- la bacteria Streptomyces rimosus que habita el suelo.

Los investigadores que trabajaban en el centro de descubrimiento de antibióticos de la Universidad McMaster analizaron material de 255 cepas de bacterias de la Colección Wright de Actinomicetos (WAC) buscando antibióticos naturales raros o pasados por alto y que producen las mismas bacterias. En el suelo, en el polvo, la S. rimosus no la tiene fácil, por lo que producir antibióticos que le permiten matar a sus rivales ha sido esencial para su supervivencia.

Los equipos de la UIC y McMaster probaron la manicomicina contra una cantidad de microbios, hallando que era especialmente efectiva contra la E. coli y la Klebsiella pneumoniae que es resistente a los antibióticos. Unas tres o cuatro de estas bacterias E. coli sobrevivieron por cada diez mil millones como para legar resistencia genética al ser tratadas con manicomicina, según el nuevo estudio publicado este mes en Nature. La súperbacteria K. pneumoniae logró sobrevivir un poco mejor: una de cada cien millones.

Los investigadores sospechan que la novedad de la forma en que la manicomicina altera los ribosomas de estos gérmenes hace que luchen por desarrollar una nueva línea de defensa.

“Las bacterias necesitan grietas para desarrollar resistencia”, dijo Alexander Mankin, especialista en antibióticos y colega de Travin en la Facultad de Farmacia Retzky de la UIC.

Se puede escalar

El químico en medicina Derek Lowe, investigador en la industria farmacéutica que escribe un blog sobre los descubrimientos de drogas para Science, dijo que la manicomicina es “un ejemplo realmente bueno” de un compuesto pasado por alto que ahora está maduro para seguir investigando. Sin embargo, señaló que el péptido “no será una panacea”.

La manicomicina funciona contra “una selección de especies” de bacterias, escribió Lowe, aunque no contra todas y fracasa en el caso de la mayoría de las que se conocen como Gram positivo, por ejemplo, categoría de bacterias que incluye las infecciones por estafilococos. Sin embargo, se maravilla ante el descubrimiento de un compuesto cuyo mecanismo de lucha contra las bacterias “jamás se vio en un antibiótico como este”.

Mankin, Travin y los demás coautores reconocen lo mismo en su estudio, al tiempo de identificar otro obstáculo entre sus hallazgos y una droga concreta que los médicos puedan prescribir alguna vez. Señalaron que la manicomicina parece metabolizarse rápidamente en el cuerpo.

“El antibiótico no permanece en el torrente sanguíneo el tiempo suficiente como para matar eficientemente las bacterias, en animales o en humanos, por lo que hay varias cosas que tendrán que mejorarse antes de poder usarlo en medicina clínica”, dijo Mankin.

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