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Juegos

Epic Games quiere dejar de escribir código a mano. Su próximo juego de Marvel y Star Wars podría convertirse en el experimento más polémico de la industria

Epic Games ha retrasado su próximo videojuego junto a Disney y prepara un cambio radical en su desarrollo: código y arte generados mediante IA, con empleados supervisando un proceso que ya despierta dudas internas.
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La inteligencia artificial lleva tiempo prometiendo que revolucionará el desarrollo de videojuegos. Desde personajes capaces de mantener conversaciones improvisadas hasta mundos generados automáticamente, las grandes compañías llevan años explorando cómo incorporar estas herramientas. Sin embargo, Epic Games parece dispuesta a dar un salto que pocos estudios de su tamaño se habían atrevido a plantear: dejar que la IA se encargue de generar el código y los recursos artísticos de una de sus próximas producciones.

Y no se trata de un proyecto experimental cualquiera. La compañía responsable de Fortnite está trabajando junto a Disney en un videojuego de disparos protagonizado por personajes de Marvel y Star Wars. Su lanzamiento estaba previsto internamente para marzo de 2027, pero ahora se ha retrasado sin una nueva fecha conocida.

Lo que ha sorprendido a sus propios desarrolladores no es únicamente el aplazamiento, sino la nueva manera en la que tendrán que trabajar.

Un videojuego en el que los programadores dejarán de programar como antes

Epic Games quiere dejar de escribir código a mano. Su próximo juego de Marvel y Star Wars podría convertirse en el experimento más polémico de la industria
Herramientas como Claude permiten generar, revisar y modificar código mediante instrucciones en lenguaje natural. Epic quiere convertir estos procesos en una parte central de su producción. © Epic Games.

Según una investigación publicada por Bloomberg, basada en conversaciones con personas familiarizadas con el proyecto y mensajes internos, Epic Games ha ordenado adoptar una estrategia de desarrollo AI first, es decir, que la inteligencia artificial sea el punto de partida del proceso de producción.

La instrucción de uno de los responsables del videojuego fue especialmente contundente: no se escribiría más código a mano. Los recursos artísticos también pasarían a generarse mediante flujos de trabajo basados íntegramente en IA. Herramientas como Claude, de Anthropic, asumirían una parte central de esas tareas, mientras que los trabajadores humanos continuarían supervisando los resultados, orientando los modelos y tomando decisiones creativas.

La medida provocó desconcierto entre algunos empleados. De acuerdo con el reportaje, varios desarrolladores bromearon durante una videollamada sobre la posibilidad de tener que pedirle a Claude que corrigiese los errores que la propia IA hubiera introducido. Otros expresaron dudas sobre la calidad del producto final. Además, el retraso no puede atribuirse exclusivamente a esta transformación. El desarrollo ya avanzaba más despacio de lo previsto y Epic habría subestimado tanto el personal necesario como el tiempo requerido.

Disney puso 1.500 millones de dólares sobre la mesa. Ahora también está en juego cómo se fabrican los videojuegos

El proyecto forma parte de una colaboración mucho más ambiciosa. En febrero de 2024, Disney anunció una inversión de 1.500 millones de dólares en Epic Games para desarrollar un universo de entretenimiento conectado con Fortnite, que permitiría interactuar con personajes e historias de Disney, Pixar, Marvel y Star Wars.

El movimiento representaba una de las mayores apuestas de Disney por los videojuegos. Pero también colocaba sobre Epic la responsabilidad de transformar algunas de las franquicias más reconocidas del entretenimiento en experiencias interactivas.

Ahora, esa alianza podría convertirse en un banco de pruebas para una transformación más profunda. Tim Sweeney, director ejecutivo de Epic Games, ha defendido públicamente el giro hacia la IA, asegurando que la compañía está reorganizando sus equipos para acelerar el desarrollo. Según el directivo, el objetivo no es realizar el mismo trabajo con menos empleados, sino permitir que los equipos produzcan más contenido y de mayor calidad.

La explicación llega, sin embargo, en un momento delicado. Epic despidió a más de 1.000 trabajadores en marzo de 2026, después de reconocer una caída en la actividad de Fortnite.

La gran incógnita no es si la IA puede crear un juego, sino quién responde cuando algo sale mal

Epic Games quiere dejar de escribir código a mano. Su próximo juego de Marvel y Star Wars podría convertirse en el experimento más polémico de la industria
Marvel ya ha protagonizado distintas colaboraciones con Fortnite. La nueva producción junto a Disney pretende ampliar esa relación, aunque todavía no se han mostrado imágenes del juego. © Epic Games / Marvel.

La apuesta de Epic abre una discusión que va más allá de la productividad. Escribir código constituye solo una parte del desarrollo de un videojuego: también hay que mantener sistemas complejos, resolver errores, optimizar el rendimiento y garantizar que todos sus elementos funcionen conjuntamente.

La generación automática puede acelerar determinadas tareas, pero también introduce preguntas sobre la revisión del código, la coherencia artística y la capacidad de los desarrolladores para modificar sistemas que no han construido directamente.

Según una encuesta de la Game Developers Conference recogida por Ars Technica, el 36% de los profesionales consultados ya utilizaba IA generativa en su trabajo. Sin embargo, predominaban aplicaciones como la investigación y la búsqueda de ideas, frente a usos más directamente relacionados con la programación.

La diferencia con Epic es la escala: no pretende simplemente incorporar herramientas de IA a sus procesos, sino reorganizar el desarrollo alrededor de ellas. Todavía es pronto para saber si esta estrategia permitirá terminar el videojuego más rápidamente, si mejorará su calidad o si terminará generando nuevos obstáculos. El título ni siquiera se ha presentado oficialmente.

Pero el experimento ya plantea una cuestión incómoda para toda la industria: si una de las compañías tecnológicas más importantes del sector deja de considerar la programación manual como el centro del desarrollo, ¿qué papel acabarán desempeñando quienes hasta ahora construían esos mundos?

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