El fabricante Hackerloop ha modificado una pistola Nerf, las típicas pistolas de aire de juguete, para unirla a una prótesis biónica. El resultado es simplemente espectacular, logrando que el dispositivo dispare a través de sensores EMG (electromiografía) que detectan cuando se tensan los músculos del brazo.

Tal y como explican, la idea de Hackerloop partió de una broma. Entre risas, le decían a Nicolas Huchet, un amigo al que le faltaba la mano derecha, que sería incapaz de ganarles a una batalla con nerf . De ahí surgió la propuesta, ¿y si le hacían su propia versión para el brazo?. Según Hackerloop:

Todos los componentes de hardware utilizados para fabricar este arma se pueden encontrar online. La electromiografía es una excelente manera de hacer que el cuerpo se comunique con el hardware. Lo usamos para detectar impulsos eléctricos y los traducimos en instrucciones para nuestra pistola. Lo cierto es que se podría pensar en otros mil usos. 

El resultado es simplemente brutal. Y como dicen desde Hackerloop, es un ejemplo de las posibilidades que se dan con la electromiografía. [BoingBoing]