Zac Vawter perdió la mitad de su pierna en un accidente de tráfico. Hoy, este ingeniero de software de 32 años camina con casi absoluta normalidad. La única diferencia es que su pierna amputada es ahora un robot que Zac controla con su propia mente, gracias al Centro de Medicina Biónica de Chicago.

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La pierna mecánica que luce forma parte de un proyecto del departamento de defensa para desarrollar miembros artificiales para veteranos de guerra. Vawter es voluntario en este proyecto, y su nuevo miembro es obra del Centro de Medicina Biónica, en Chicago. Así explica Zac, en una entrevista a Bloomberg, lo que se siente al caminar con una pierna artificial.

En mi mente se siente igual en términos de que responde a mis movimientos cuando muevo el tobillo o flexiono la pierna. Simplemente camino de manera normal y la pierna camina conmigo. No hay botones que pulsar o un entrenamiento especial antes de poder utilizarla. Esa es la parte que considero más revolucionaria de este trabajo.

Zac Vawter se hizo conocido por subir las escaleras de la Torre Willis, en Chicago, con una pierna biónica, pero aquel modelo tenía un movimiento limitado y debía ser operada de manera externa. Este nuevo modelo se conecta al muslo de su propietario mediante dos nervios que han sido reconectados. Un conjunto de sensores hacen el resto. El movimiento de la pierna es casi perfecto, con un margen de error de sólo el 1,8%.

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Llegar hasta aquí ha costado ocho millones de dólares. Ahora el siguiente paso es desarollar una versión definitiva con la que dotar a los más de 1.200 soldados que han perdido alguno de sus miembros en las guerras de Irak o Afganistán. [CBS]

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Foto: AP Images