En un momento de frágil estabilidad en Medio Oriente, Estados Unidos ha aprobado una venta militar a Israel por un valor de 510 millones de dólares. El acuerdo incluye miles de kits de guiado JDAM para bombas utilizadas por la Fuerza Aérea israelí. Esta transferencia de tecnología bélica forma parte de una estrategia mayor de asistencia y refuerzo logístico tras recientes operaciones en la región.
Qué implica esta nueva operación militar

El Departamento de Estado de EE. UU. notificó al Congreso una venta bajo el programa Foreign Military Sale (FMS) destinada a reforzar las capacidades de ataque de precisión de Israel. En concreto, se autoriza la entrega de:
- 3.845 kits KMU-558B/B JDAM, para bombas antibúnker BLU-109.
- 3.280 kits KMU-572 F/B JDAM, compatibles con bombas MK 82 de caída libre.
Estas bombas, utilizadas por los cazas F-15, F-16 y F-35, representan herramientas clave para ataques de precisión, especialmente contra infraestructura fortificada o subterránea. Según el Departamento de Estado, la operación busca mejorar la defensa de fronteras, ciudades e infraestructuras críticas, además de aumentar la interoperabilidad con las fuerzas estadounidenses.
El proveedor principal será The Boeing Company, responsable del suministro y soporte técnico.
Un patrón de apoyo sostenido a la fuerza aérea israelí

La aprobación de esta operación se da luego del aparente fin de la Operación Rising Lion, en la que Israel habría atacado instalaciones del programa nuclear iraní. Con la tregua alcanzada tras la intervención de bombarderos furtivos estadounidenses, la prioridad israelí pasa ahora por reabastecer y mantener operativo su arsenal.
Este acuerdo se suma a una serie de transferencias autorizadas en los últimos meses. En marzo, EE. UU. aprobó una venta valuada en más de 2.000 millones de dólares, que incluía más de 35.000 bombas MK 82 y BLU-119. En febrero, también se autorizó el envío de miles de bombas GBU-39/B SDB-I junto con kits JDAM, por más de 6.000 millones.
Estas cifras reflejan el papel central que juega Israel en la estrategia de defensa estadounidense en Medio Oriente. Con estas adquisiciones, el país no solo refuerza su capacidad de disuasión, sino que se posiciona para responder con precisión y rapidez ante cualquier amenaza en la región.