Estados Unidos está preparando un movimiento estratégico que podría cambiar el equilibrio de poder en el Pacífico. Después de casi dos décadas de abandono, el Atolón Johnston podría volver a convertirse en una base militar clave. ¿Por qué ahora? ¿Qué riesgos y oportunidades implica esta decisión?
El regreso a un enclave olvidado: ¿Por qué reactivar el Atolón Johnston?

El Atolón Johnston, situado en el Pacífico central a unos 1.328 kilómetros al suroeste de Hawái, fue abandonado en 2004 tras décadas de uso militar. Desde entonces, ha permanecido bajo la administración del Servicio de Pesca y Vida Silvestre de Estados Unidos como un refugio natural, protegiendo diversas especies de fauna marina y aves.
Sin embargo, las crecientes tensiones en el Indo-Pacífico han llevado a los estrategas militares estadounidenses a replantearse el uso de este territorio remoto. Recuperar el control del atolón no solo supone reforzar la presencia militar en la región, sino también establecer un punto estratégico adicional en medio de un contexto geopolítico cada vez más complejo.
Aunque la decisión aún no es oficial, las filtraciones ya indican que el Pentágono está considerando seriamente revivir las operaciones en la isla. Las razones detrás de esta posible reactivación están ligadas al interés de dispersar los activos militares en puntos estratégicos, evitando así concentraciones vulnerables en caso de conflicto.
Un pasado militar con cicatrices ambientales
La historia del Atolón Johnston está marcada por décadas de uso militar que dejaron huellas profundas en su entorno natural. Desde la Segunda Guerra Mundial, el atolón fue clave como base aérea y naval estratégica. Posteriormente, en la década de 1950, se convirtió en un lugar de pruebas nucleares atmosféricas, destacando la explosión «Starfish Prime» en 1962, una de las más grandes realizadas en el espacio.
Durante la década de 1990, el atolón también fue escenario de la eliminación de agentes químicos en el Sistema de Eliminación de Agentes Químicos del Atolón Johnston (JACADS). Allí se destruyeron armas químicas almacenadas, dejando una carga ambiental significativa que aún preocupa a los expertos.
Tras el cierre definitivo en 2004, se emprendieron labores de limpieza y restauración ambiental. No obstante, cualquier plan de reactivación de la base debe abordar nuevamente la cuestión de los residuos tóxicos y el impacto en la biodiversidad local.
¿Qué busca Estados Unidos con esta jugada?

El regreso al Atolón Johnston tiene un claro trasfondo geopolítico. Estados Unidos busca reforzar su presencia militar en el Indo-Pacífico ante el creciente protagonismo de China en la región. Al establecer una base nuevamente en esta isla remota, Washington pretende crear un punto de apoyo estratégico que permita maniobrar con mayor flexibilidad y proteger sus activos militares clave.
Además, el atolón podría servir como un centro de almacenamiento de armas y equipo logístico, lo que garantizaría una respuesta más rápida ante cualquier eventualidad en el Pacífico. La capacidad de dispersar recursos en varios puntos estratégicos reduce la vulnerabilidad de instalaciones en Hawái y Guam.
Sin embargo, esta jugada no está exenta de controversias. Las organizaciones medioambientales ya han expresado su preocupación por el impacto ecológico que supondría reactivar una instalación militar en un ecosistema que ha logrado cierta recuperación tras el cierre de 2004.
¿Renacimiento estratégico o desastre ecológico?
Aunque el regreso de la actividad militar al Atolón Johnston promete reforzar la seguridad nacional de Estados Unidos, también plantea serios interrogantes sobre los riesgos ambientales asociados. Recuperar esta base implica enfrentar el delicado equilibrio entre la protección de la biodiversidad y la necesidad de defensa en un contexto geopolítico cada vez más tenso.
Por ahora, los planes oficiales siguen en desarrollo, pero está claro que cualquier reactivación enfrentará la presión tanto de los estrategas militares como de los defensores del medio ambiente. ¿Logrará Estados Unidos encontrar un punto intermedio o estará dispuesto a sacrificar la preservación ambiental en favor de su seguridad estratégica?