Un grupo de trabajadores de construcción en Moscú utilizaba una grúa en la azotea de un rascacielos de 30 pisos para llevar un enorme panel de vidrio hasta la cima, pero tendrán que intentarlo una vez más. El cristal casi había llegado, y el cable aparentemente se rompió, haciendo que la ventana y su plataforma de apoyo cayeran al suelo.

Pero mucho antes de que aterrizara, la lámina de vidrio se convirtió en millones de diminutos trozos de cristal cuando la ventana chocó con el edificio durante su caída. La vista y los sonidos desde lo alto del edificio parecen una pesadilla, y esperamos que todas las personas en el suelo que trabajaron en esta tarea (al igual que los inocentes peatones) lograran huir antes de que el diluvio de fragmentos de cristal cayera sobre ellos (en el minuto 1:29). [YouTube via Likecool]