Imagen: Marvel Comics

La noticia, esperada y largamente rumoreada en los últimos tiempos, se acaba de hacer oficial: Disney ha comprado 21st Century Fox por la mareante cifra de 52.400 millones de dólares. Sin embargo, y más allá de las cifras, vamos a lo que importa: ¿Qué ha comprado realmente Disney?

La adquisición, oficial desde hace unas horas, significa que The Walt Disney Co. adquiere tanto al estudio como otra serie de activos de entretenimiento y deportes del imperio de Rupert Murdoch. Quizás más importante, y como señalan muchos medios como el New York Times, el acuerdo marca un antes y un después con una unión histórica de dos pesos pesados de Hollywood.

Advertisement

La cifra es mareante, pero la apuesta de Disney por reforzar sus negocios de televisión y cine, o de lanzar un próximo formato tipo Netflix, ahora tendría un sentido mucho más amplio con la cantidad de “activos” que se sumarían a la parrilla.

La operación significa que el estudio se hace con producciones mundialmente famosas, entre otras, la siguiente lista de filmes y sagas: X-Men, Avatar, Fantastic Four, Deadpool, The Grand Budapest Hotel, Hidden Figures, Gone Girl, The Shape of Water, Planet of the Apes, Ice Age o The Martian.

Imagen: The Simpsons

Advertisement

A su vez, se sumaran los canales de televisión Twentieth Century Fox Television, FX Productions y Fox21, espacios que crearon series tan famosas como The Americans, American Horror Story, HomelandThis Is Us, Modern Family o los míticos The Simpsons. Además, Disney también adquiere FX Networks, National Geographic Partners, Fox Sports Regional Networks, Fox Networks Group International, Star India y los intereses de Fox en Hulu, Sky, Tata Sky y Endemol Shine Group.

De cara al futuro, y como muchos fans seguramente han adivinado, es fácil imaginar que el acuerdo permitirá a la compañía reunir a los X-Men, Fantastic Four y Deadpool con la familia Marvel bajo un mismo techo. Nuevas películas, ángulos e historias con posibilidades infinitas.

En definitiva, una operación de 52.400 millones de dólares, mucho dinero que el tiempo dirá si es o no rentable, pero viendo tan solo por encima el número de canales y obras adquiridas, y sumados al increíble catálogo de la propia Disney, la ambiciosa compra tiene visos de crear un nuevo orden de poder en Hollywood. [The Wald Disney Co.]