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Estos alimentos mejoran su valor nutricional cuando los congelas (y no lo sabías)

Congelar ciertos alimentos no solo evita que se estropeen: también puede potenciar su valor nutricional. Desde verduras a frutas, algunos productos ganan vitaminas, antioxidantes y mejor digestión gracias al frío. Descubre qué cinco alimentos comunes se vuelven aún más saludables al pasar por el congelador.

Durante años se creyó que los alimentos congelados eran una versión de menor calidad respecto a los frescos. Sin embargo, cada vez más expertos desmienten esta idea. Algunos vegetales y frutas no solo conservan su valor nutricional al congelarse, sino que incluso lo mejoran. Aquí te contamos qué productos deberías tener siempre a mano en tu congelador.


Beneficios inesperados del frío en frutas y verduras

Congelar no solo conserva: también puede aumentar el valor nutricional de algunos alimentos. Según la experta en salud intestinal Gemma Stuart, muchos vegetales congelados mantienen —e incluso superan— su aporte nutricional respecto a los frescos que llevan días almacenados.

Cuando se recogen frutas y hortalizas destinadas a la congelación, se hace en su punto óptimo de maduración, lo que garantiza una mayor concentración de nutrientes. Luego se enfrían rápidamente, lo que evita la pérdida de vitaminas. En cambio, muchos productos frescos son recolectados antes de tiempo y transportados largas distancias, perdiendo parte de su valor por el camino.


Espinacas: más hierro disponible y larga conservación

Estos alimentos mejoran su valor nutricional cuando los congelas (y no lo sabías)
© Yaroslav Shuraev – Pexels

Las espinacas frescas tienen una vida útil corta, pero al congelarlas se prolonga su conservación sin perder nutrientes clave como la vitamina K, el hierro o el folato. Además, al cocinarlas se elimina el ácido oxálico, lo que facilita la absorción de minerales esenciales.


Arvejas: proteínas y vitaminas que se mantienen intactas

Las arvejas pierden calidad nutricional rápidamente tras su recolección. Si no se consumen de inmediato, la opción congelada es más recomendable. Conservan proteínas, fibra y vitaminas A, C y K, especialmente si se cocinan al vapor de forma breve.


Moras: antioxidantes durante todo el año

Las frutas del bosque, como las moras, son una fuente concentrada de antioxidantes. Al congelarlas justo después de ser recolectadas, se conserva su valor nutricional. También resultan más económicas fuera de temporada, por lo que puedes beneficiarte de ellas todo el año.


Maíz: más antioxidantes al cocerlo después de congelar

El maíz congelado, especialmente si se cuece al vapor, permite una mejor absorción de antioxidantes como la luteína, que favorece la salud visual. Además, conserva minerales como el magnesio y el potasio, y es muy versátil en la cocina.


Palta: grasas saludables sin desperdicio

Estos alimentos mejoran su valor nutricional cuando los congelas (y no lo sabías)
© Anne- Pexels

La palta, o aguacate, es rica en grasas buenas y fibra. Su versión congelada conserva la mayoría de sus nutrientes, salvo una ligera pérdida de vitamina C. Ideal para usar en batidos o salsas, evita el desperdicio y facilita su almacenamiento.


Cómo aprovechar al máximo los alimentos congelados

Gemma Stuart recomienda preparaciones sencillas como el vapor o el hervido breve para mantener intactas las propiedades nutricionales. Tener productos como espinacas, arvejas, moras, maíz y palta congelados en casa permite planificar mejor las comidas, evitar desperdicios y garantizar una dieta equilibrada.

¿Te imaginabas que el frío podía ser tan beneficioso para tu salud?

Fuente: Infobae.

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