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Durante siglos las anacondas gigantes parecían parte del folclore amazónico. Un nuevo hallazgo científico acaba de identificar la más pesada jamás registrada y pertenece a una especie desconocida

Con más de seis metros de longitud y más de 200 kilos de peso, el ejemplar descubierto en la Amazonía no solo rompe récords. El estudio que describe a Eunectes akayima reescribe la historia evolutiva de las anacondas y recuerda lo poco que aún sabemos del corazón de la selva.

La selva amazónica sigue guardando muchos secretos bajo su espesa vegetación y sus aguas turbias. Uno de ellos salió a la luz en 2024, cuando un equipo liderado por el profesor Bryan Fry descubrió la anaconda más pesada del planeta, una nueva especie que redefine la escala de estos depredadores y ofrece pistas sobre la evolución de la megafauna sudamericana.

Un hallazgo sin precedentes en el corazón de la Amazonía

Eunectes akayima: la anaconda que rompe récords y cambia la historia de las serpientes gigantes
© Fernando Flores.

Durante esta expedición de diez días en territorio Waorani, los investigadores capturaron imágenes y muestras de una hembra de Eunectes akayima de 6,3 metros y más de 200 kilos, superando el récord histórico de masa corporal para serpientes conocidas.

El análisis genético reveló una divergencia del 5,5% respecto a la anaconda verde tradicional (Eunectes murinus), una diferencia sorprendente que indica que ambas especies se separaron hace casi 10 millones de años. Este descubrimiento, publicado en la revista Diversity, amplía el mapa de distribución de las anacondas en Sudamérica y eleva a la Amazonía ecuatoriana como un punto clave para la herpetología mundial.

Un depredador colosal en peligro

Eunectes akayima: la anaconda que rompe récords y cambia la historia de las serpientes gigantes
© Pixabay.

A pesar de su fuerza y tamaño, la Eunectes akayima enfrenta amenazas crecientes. Su hábitat está siendo degradado por la deforestación —que ya ha afectado hasta un tercio de la selva—, la contaminación por metales pesados y los efectos del cambio climático.

Los expertos señalan que estas serpientes son indicadores ecológicos de un ecosistema saludable. Su declive podría advertir sobre un desequilibrio mayor en la cadena trófica amazónica, donde actúan como depredadoras tope, regulando poblaciones de peces, aves, capibaras e incluso caimanes.

Entre la ciencia y los mitos virales

El descubrimiento ha alimentado la imaginación colectiva y reavivado viejas leyendas de anacondas gigantes, aunque muchas de las imágenes virales recientes han sido desmentidas por especialistas y detectadas como creaciones de inteligencia artificial.

El récord confirmado de una anaconda verde sigue siendo el de 8,43 metros y 227 kilos registrado en Colombia en 1973, muy lejos de los 20 o 30 metros de los rumores. La Eunectes akayima, sin embargo, coloca un nuevo listón en peso y ofrece un motivo más para proteger la biodiversidad única de la Amazonía.

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