Foto: Carlos Rebato / Gizmodo.

Después de que Apple admitiera ralentizar algunos procesos en los iPhones antiguos, comenzó una polémica mundial que ha tenido como consecuencia varias demandas a la compañía. Sin embargo, Apple podría enfrentarse a cargos criminales con consecuencias graves en Francia, por violar una ley sobre obsolescencia programada.

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Un grupo de activistas franceses ha demandado a Apple por ralentizar los iPhones antiguos, algo que según la compañía hacen para prolongar la autonomía de la batería y mejorar el rendimiento, evitando que se apaguen repentinamente los dispositivos. Apple asegura que al limitar algunos picos de energía en los iPhones con baterías degradadas por uso o paso del tiempo, prolonga la vida útil de la batería y el dispositivo.

No obstante, la nueva demanda exige penalizar a Apple por perjudicar el funcionamiento de los iPhones como incentivo para que los usuarios cambien por un modelo nuevo. La gran diferencia de esta demanda con otras (como las que se están llevando a cabo en los Estados Unidos), es que en Francia existe una ley ambiental llamada Halte à l’Obsolescence Programmée, la cual justamente busca evitar que las compañías obliguen a los usuarios a cambiar sus dispositivos por uno nuevo.

Según reportan desde TheLocal.fr, esto podría traer consecuencias muy graves a Apple. La legislación penaliza a los culpables de incumplirla con hasta dos años de cárcel para los ejecutivos, una multa de hasta 300.000 euros y un 5% de los beneficios anuales de la compañía. [TheLocal.fr vía Verge]