George King, conocido por sus arriesgadas escaladas sin cuerdas ni equipo de seguridad, volvió a protagonizar una hazaña que mezcla vértigo, ilegalidad y espectáculo. Su objetivo: subir hasta la cima del hotel Radisson Blu en Copenhague y saltar en paracaídas desde el techo.
En 2021 ya había intentado la misma acción, pero se vio obligado a desistir cuando las rejillas de ventilación de la azotea le impidieron completar el salto. Cuatro años después, decidió volver y esta vez lo consiguió.
La escalada y el salto
El británico ascendió por la fachada del rascacielos danés sin utilizar arneses ni líneas de vida, un estilo conocido como buildering. Una vez en la cima, se lanzó al vacío con un paracaídas, completando el salto que había quedado pendiente.
Testigos captaron el momento en el que el paracaídas se abría sobre la capital danesa, antes de que King aterrizara en una zona cercana.
Consecuencias legales
Tras el salto, la policía danesa lo detuvo y le impuso una multa. Las autoridades locales recordaron que tanto la escalada no autorizada de edificios como los saltos base (base jumping) están prohibidos sin permisos especiales, ya que ponen en riesgo tanto al ejecutante como a terceros. Además de la implicación legal, es importante destacar el peligro de sus acciones.
No es la primera vez que King enfrenta sanciones: en 2019 cumplió una pena de cárcel en el Reino Unido por escalar sin permiso el rascacielos The Shard de Londres.
[Fuente: CNN en Español]