Pasar algo de tiempo en un sauna puede ser increíblemente relajante. Pero hay que mantenerse hidratado. Esta semana, en un nuevo informe los médicos advierten sobre el potencial riesgo de hacer caso omiso a este consejo: un golpe de calor que podría poner tu vida en peligro.
En el Reino Unido un equipo de médicos dio detalles del inusual caso de una mujer de más de 70 años a la que hallaron inconsciente por un golpe de calor en el sauna de su gimnasio local. Aunque la mujer debió permanecer en el hospital durante casi dos semanas, eventualmente se recuperó. Pero la advertencia permanece: hay que hidratarse al estar en un sauna.
Según el trabajo publicado en BMJ Case Reports, la mujer era adepta al sauna y jamás había tenido problemas. Pero ese día fatídico la encontraron inconsciente en el sauna de su gimnasio local, a 45 minutos de haber hecho sus ejercicios de elongación. Debieron llevarla a la sala de emergencias porque su temperatura había subido a niveles peligrosos. Allí, la enfriaron con toallas mojadas y ventiladores, y le inyectaron suero endovenoso y productos de la sangre.
A poco de llegar al hospital la mujer sufrió una convulsión y sus exámenes revelaron que había tenido un ataque cardíaco menor, daño a los riñones, y también a otros órganos. Dos horas después de que se estabilizara su temperatura recuperó la consciencia. Al tercer día ya no estaba adormecida ni confundida y se había recuperado lo suficiente como para volver a casa después de 12 días. Un mes después del golpe de calor estaba casi totalmente recuperada, con excepción de algo de daño en su hígado y una leve fatiga.
Riesgos para la salud
La mujer sufría de diabetes tipo 1 e hipotiroidismo, pero ejercitaba regularmente y evitaba fumar y beber mucho alcohol. Tampoco era alto su riesgo de sufrir golpes de calor por clima extremadamente cálido, afirmaron los médicos. Aunque inusual, los casos de personas con tolpes de calor en saunas no son excepcionales aunque tu riesgo de salud sea bajo.
“El uso del sauna es una causa infrecuente pero potencialmente importante del clásico golpe de calor en pacientes de bajo riesgo”, advirtieron los médicos.
La literatura médica incluye solamente nueve casos informados de golpes de calor vinculados a saunas. En este caso, la paciente misma supone que no se hidrató lo suficiente, y esa fue la causa de su problema de salud.
“Suelo usar el sauna con regularidad y jamás tuve problemas. Supongo que no bebí agua en cantidad suficiente”, escribió ella al comentar sobre lo sucedido.
El aspecto más importante del tratamiento para golpes de calor es el tiempo porque enfriar rápidamente a la persona dentro de los treinta minutos es una forma muy efectiva de reducir daños a los órganos, según los médicos. Así que, además de recordarles a las personas que hay que hidratarse, la mujer espera que los negocios de saunas cumplan con el deber de estar atentos a sus clientes.
“Mi experiencia pone en relieve el peligro de los saunas y lo importante que es hidratarse al entrar allí, y que regularmente el personal observe a los clientes. Mi profundo agradecimiento a los médicos. Fui muy afortunada”, afirmó la mujer.