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Fingió su propia muerte, organizó su funeral y hasta entrenó para dejar de respirar frente a los testigos: así lo atraparon 8 meses después

Fingió su propia muerte con ayuda de su familia
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En la provincia china de Hunan, un hombre apellidado Si fingió su propia muerte y organizó su funeral con la ayuda de sus familiares. Quería evitar la condena de pasar tiempo en la cárcel por conducir en estado de ebriedad. Según el medio Periodismo.com, era la tercera vez que lo arrestaban por conducir ebrio, y además no tenía licencia de conducir. La sentencia era algo ineludible, y Si no quería pasar meses en prisión.

Un plan para escapar de la cárcel

Planificacion
© David Cain – Unsplash

Empezó a urdir su plan el año pasado, mientras estaba todavía en libertad bajo fianza. Compró un ataúd y simuló una escena de sobredosis de medicamentos en su casa, donde esparció frascos vacíos y se dedicó a entrenar para poder contener la respiración durante períodos prolongados. Además, usó equipos de refrigeración para que su cuerpo estuviera frío cuando lo velaran.

Con el pretexto de que el “muerto” tenía el rostro desfigurado, su madre y su abuela le cubrieron el rostro con una tela cuando llegaron los deudos al velatorio. Lo enterraron ese mismo día, pero mientras el cajón descendía hacia el fondo de la tumba, solo su madre y su abuela sabían que Si ya estaba camino a otra provincia, huyendo de la justicia.

Los errores que delataron a Si

Las autoridades empezaron a sospechar porque había algunas diferencias en lo que relataba su familia. Finalmente los investigadores descubrieron que Si había comprado el ataúd tiempo antes de “morir”, y destacaron que ninguno de sus familiares y seres queridos había llamado a una ambulancia o a la policía, con lo que no había un certificado oficial de defunción. Además, las fuerzas de seguridad se percataron de que tampoco había registros de que hubiese sido cremado.

Rastrearon a Si utilizando las cámaras de vigilancia, y notaron que no había muerto porque su cuenta bancaria tenía movimientos recientes. La policía de Hunan activó un operativo de búsqueda y dio con el prófugo el pasado mes de abril. En el juicio se sentenció al “muerto” a pasar cinco meses en la cárcel y a pagar una multa de 20.000 yuanes.

La familia también debió enfrentar consecuencias por haber sido partícipes del engaño. Su madre y su abuela están acusadas de encubrir a un fugitivo de la justicia, y serán juzgadas cuando finalice la investigación penal que pesa sobre ellas.

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