Cuando Bruno Heller, creador de Gotham, comenzó a desarrollar la serie, no estaba pensando en el típico programa de Batman. De hecho, ni siquiera pensaba en Batman como el personaje principal. Después de que su proyecto The Advocates fuera rechazado, decidió enfocarse en el universo de Batman. Pero fue su hijo, un ávido lector de cómics, quien le sugirió centrar la historia en Jim Gordon y los orígenes de los villanos más icónicos de Gotham.
La idea era presentar a Gotham antes de la llegada de Batman, con Gordon (interpretado por Ben McKenzie) investigando el asesinato de los Wayne mientras Bruce (David Mazouz) aún era un niño. La serie se destacó por mostrar las historias de origen de personajes como el Pingüino, el Acertijo y Catwoman, pero desde una perspectiva más joven y humana.
La premisa de la primera temporada
Heller y el productor ejecutivo Danny Cannon tenían dos ideas clave para la primera temporada: el ascenso de Oswald Cobblepot, alias el Pingüino (Robin Lord Taylor), y el viaje de Bruce Wayne tras la muerte de sus padres. Mientras Bruce, bajo la tutela de Alfred (Sean Pertwee) y Gordon, intentaba descubrir quién asesinó a sus padres, el Pingüino escalaba en la jerarquía criminal de Gotham de manera despiadada.
La serie exploraba este contraste entre Bruce y Oswald, dos jóvenes que lidiaban con sus circunstancias de maneras completamente opuestas: uno buscaba justicia, y el otro, poder a cualquier costo.
Un elenco sorprendido por su propia serie
La mayoría del elenco no sabía que estaban audicionando para un programa de Batman. Aunque McKenzie fue informado desde el principio, otros actores como Pertwee y Camren Bicondova (Selina Kyle) se dieron cuenta solo más tarde. Pertwee recuerda que fue en una conversación con Heller y Cannon cuando entendió que interpretaría a Alfred, mientras que Bicondova fue sorprendida cuando le dijeron que su papel era el de Catwoman.
David Mazouz, quien interpretó a Bruce Wayne, recuerda vívidamente cómo se sintió al ser parte de la mitología de Batman desde joven, incluso antes de vestir el icónico traje. El equipo creativo también coincidió en que Mazouz fue una elección obvia para el papel.
Un show que no se podría hacer hoy
A medida que reflexionan sobre la serie, el elenco y los creadores están de acuerdo en que Gotham fue un producto único de su tiempo. Taylor destacó que un programa de superhéroes con 22 episodios por temporada y un gran presupuesto es algo que probablemente no veríamos en la televisión de hoy. La libertad creativa que tuvieron para jugar con el canon de Batman y hacer giros inesperados en personajes clásicos fue una de las razones por las que la serie sigue siendo recordada con cariño.
Bicondova también comentó cómo Gotham añadió un toque oscuro y atrevido a las historias de cómics, algo que no era común en otras series de la época. Pertwee añadió que el show humanizó la locura del universo de Batman, aportando realismo a las historias de los personajes que resonaron con los fans.
Un legado que perdura
Ben McKenzie reflexionó sobre el impacto de Gotham y cómo fue diferente de otras series de superhéroes. En su opinión, el programa demostró que era posible hacer una serie de cómics con un tono oscuro, pero sin subestimar a la audiencia. También atribuyó el éxito de la serie a la interpretación de Taylor como el Pingüino, lo que abrió la puerta a nuevas series centradas en villanos, como la próxima serie sobre el Pingüino.
Heller, por su parte, comentó sobre el legado de Gotham: “El legado de un programa se mide por si la gente disfrutó haciéndolo y si se sintieron bien tratados. Gotham es una pequeña parte de la enorme mitología de Batman, y espero que hayamos hecho justicia al personaje”.
Gotham sigue siendo recordada como una serie atrevida e innovadora que exploró los orígenes de Batman y su galería de villanos de una manera única. A 10 años de su estreno, el impacto del show aún resuena en el universo televisivo de superhéroes.
Este artículo ha sido traducido de Gizmodo US por Lucas Handley. Aquí podrás encontrar la versión original.