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Ciencia

Gran Adria: el continente perdido que duerme bajo Europa y cambia lo que creíamos saber de la geología

Oculto a 1.500 kilómetros bajo nuestros pies yace Gran Adria, un continente que colisionó con Europa hace millones de años y del que solo quedan rastros en los Alpes y Balcanes. Su hallazgo no es solo un misterio geológico resuelto: también reescribe la historia tectónica del planeta.
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Lo que hoy pisamos en Europa esconde secretos de otro mundo. Bajo montañas, valles y llanuras yace un continente olvidado: Gran Adria. Surgido hace 240 millones de años, terminó sepultado bajo la placa euroasiática, dejando fragmentos visibles en los Alpes y Balcanes. Su descubrimiento no solo resuelve enigmas geológicos que desconcertaron durante siglos, también abre una ventana a los procesos que moldearon nuestro planeta y a la fragilidad de los continentes.


El nacimiento de Gran Adria

Hace 240 millones de años, Gran Adria se desprendió del supercontinente Gondwana y comenzó a desplazarse lentamente hacia el norte, impulsado por la expansión del océano Tetis. Durante millones de años estuvo cubierto por mares cálidos y someros, donde se acumularon enormes depósitos de sedimentos. Aquellos materiales hoy forman parte de montañas icónicas de Europa como los Alpes, Apeninos, Cárpatos y Balcanes.


La gran colisión y la subducción

El giro crucial llegó hace unos 120 millones de años, cuando Gran Adria chocó con Europa. El proceso de subducción —el hundimiento de una placa bajo otra— fragmentó su corteza: una parte quedó pegada a los bordes europeos y otra descendió hasta 1.500 kilómetros bajo tierra. La placa original tenía casi 100 km de grosor, aunque solo los 5 km superficiales sobrevivieron en forma de montañas y sedimentos visibles.


¿Dónde está hoy Gran Adria?

Gran parte yace bajo el sur de Europa, desde Italia hasta Turquía, aunque sus huellas afloran en los Alpes y en los Balcanes. Lo que vemos como cadenas montañosas son apenas los restos de un continente que, en su mayoría, se perdió en las profundidades del manto terrestre. En total, sus vestigios están repartidos en una treintena de países.


Un continente que reescribe la historia geológica

Los modelos sísmicos en 3D revelan que Gran Adria es mucho más que una curiosidad científica: su estudio permite entender mejor cómo los continentes colisionan, se hunden y transforman el relieve terrestre. La compleja geología del sur de Europa —rocas invertidas, materiales desplazados cientos de kilómetros— encuentra explicación en este continente fantasma, cuya historia redefine la tectónica global.

Fuente: Meteored.

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