Un pequeño asteroide que viajaba a 64.300 kilómetros por hora impactó contra la Tierra hace 35 millones de años. Cayó en el océano Atlántico,cerca de lo que hoy es la ciudad de Cape Charles, en Virginia. El objeto, de unos 5 kilómetros de ancho, creó un gran cráter que quedó sepultado a unos 800 metros debajo de la bahía de Chesapeake. A cientos de kilómetros hacia el sur de este cráter, los científicos encontraron nueva evidencia del impacto del asteroide y del tsunami que siguió a este suceso.
Oculto bajo las aguas del Chesapeake, el cráter de Virginia es uno de los más grandes y mejor preservados que se haya encontrado en la Tierra. El cráter de la bahía de Chesapeake se descubrió en 1990, y la ciencia sigue tratando de hallar rastros de la destrucción que causó el impacto. Un equipo de geólogos que investigaba fósiles en el condado de Moore, Carolina del Norte, descubrió capas de roca que, según ellos, se crearon a causa del impacto y el tsunami que le siguió.
En un trabajo publicado recientemente en Southeastern Geology, los científicos documentan el impacto de largo alcance que tuvo la colisión del asteroide y detallan el descubrimiento del sitio que encontraron a unos 386 kilómetros del cráter Virginia en las Sandhills de Carolina del Norte.
Lechos rocosos
El equipo de geólogos que llevó a cabo este trabajo encontró cuatro lechos de roca dentro de una formación de casi un metro de grosor en el sitio del condado de Moore. El primer lecho de roca tiene unos 43 centímetros y contiene arcilla arenosa rica en cristales de carbono y fragmentos de roca. Además, midieron entre 14 y 18 partes por miles de millón de iridio, un elemento químico que suele encontrarse en meteoritos que caen en la Tierra.
El segundo lecho de roca mide tan solo unos 9 centímetros y contenía sedimento y masas sueltas de cuarzo y carbono, además de entre 2 y 6 ppm de iridio. La tercera capa es una mezcla de tierra y fragmentos de lecho marino, de unos 6 centímetros de grosor, en tanto que la cuarta capa de roca consiste mayormente en unos 15 centímetros de arena gruesa que tal vez haya depositado allí un tsunami.
La composición geológica de estas capas de diferentes rocas no tendría sentido si no fuera por lo que suponen que fue un antiguo impacto de asteroide, de hace millones de años.
Alerta de tsunami
Hace unos 35 millones de años, cuando el asteroide chocó contra la Tierra, el impacto creó una onda supersónica que destruyó plantas y animales a cientos de kilómetros a la redonda, y que causó una lluvia de material derretido en el área que se extiende desde Massachusetts hasta Barbados.
Cuando lo descubrieron, los científicos especularon que el impacto que sacudió el océano Atlántico probablemente había causado un tsunami de gran envergadura, aunque no habían encontrado restos ni evidencia. Pero el nuevo trabajo de investigación sugiere que la extraña formación de roca en Carolina del Norte señala a ese momento trágico en que el asteroide chocó contra la Tierra hace millones de años.
La primera capa de roca registra el impacto inicial, con sus residuos ricos en carbono, que en los primeros minutos decantaron en el canal. La segunda capa es una acumulación de partículas más finas eyectadas cuando se disipó la nube causada por el impacto, en tanto que la tercera capa registra el ingreso de agua de mar y sedimento. Finalmente, la cuarta capa es de cuando el agua volvió a llenar el canal con arena y pedregullo.
El nuevo hallazgo echa luz sobre el impacto de la bahía de Chesapeake y también sobre su gran alcance. Nos vamos enterando de cómo fue que un solo asteroide, en un solo cataclismo, dio forma a toda una región hace millones de años.