Cristóbal Colón ha sido una de las figuras más enigmáticas de la historia, y a lo largo de los siglos se han tejido diversas teorías sobre su origen. Siempre se afirmó que era genovés, pero nuevos estudios científicos han sacado a la luz una versión completamente diferente.
Gracias a la tecnología genética moderna, los investigadores han desenterrado información que podría cambiar lo que sabemos sobre el navegante que llegó a América en 1492.
El estudio que podría cambiar la historia

Un equipo de científicos liderado por el forense español José Antonio Lorente ha logrado confirmar que los restos de Cristóbal Colón se encuentran en la Catedral de Sevilla. Este hallazgo fue clave para llevar a cabo un análisis genético que arrojaría nuevas pistas sobre su verdadero origen.
Para contrastar los resultados, los investigadores también examinaron los restos de su hijo Hernando y de su hermano Diego, en un proyecto que se extendió por más de dos décadas. Si bien la investigación comenzó en 2001, tuvo que ser pausada en 2005 debido a limitaciones tecnológicas. Sin embargo, los avances en genética permitieron retomarla en 2020 con herramientas mucho más precisas.
Los resultados fueron sorprendentes: el ADN de Colón no coincide con perfiles genéticos italianos, como se creía hasta ahora, sino que está vinculado al Mediterráneo occidental, concretamente a Sefarad, el nombre hebreo para la península Ibérica, donde vivían los judíos sefardíes antes de su expulsión en 1492.
¿Por qué Colón ocultó su verdadera identidad?

El análisis genético sugiere que Colón provenía de una familia judía conversa. En su época, los judíos sufrían una fuerte persecución bajo la Inquisición, lo que llevó a muchos a esconder sus orígenes para sobrevivir. Esta teoría explicaría por qué el navegante siempre mostró un perfil reservado sobre su pasado.
Un dato interesante es que su protector, Luis Santángel, era un judío converso que jugó un papel fundamental en conseguir el apoyo de la reina Isabel para su expedición. Además, los escritos de Colón estaban en castellano, algo inusual para un genovés de nacimiento, pero común entre los judíos sefardíes, quienes hablaban lenguas ibéricas.
Otro aspecto revelador es el significado de su apellido. En Italia, «Colón» o «Colombo» se utilizaba a menudo para referirse a niños abandonados, lo que ha llevado a especular que adoptó este nombre para ocultar su verdadera identidad.
El documental que revela nuevos detalles

Los hallazgos de esta investigación fueron compartidos en un documental transmitido en la televisión española. En él, los expertos explican cómo el ADN de Colón descarta un origen italiano o portugués, reforzando la teoría de su ascendencia sefardí.
Pese a lo revelador de estos datos, los investigadores advierten que el ADN solo puede determinar el origen geográfico y étnico de una persona, pero no su lugar exacto de nacimiento. No obstante, este descubrimiento abre la puerta a un nuevo debate histórico sobre quién fue realmente el hombre que cruzó el Atlántico en 1492.
Los científicos esperan que sus conclusiones sean validadas en publicaciones académicas, mientras que el documental ha despertado la curiosidad de muchos sobre los misterios que aún rodean a Cristóbal Colón.