Un nuevo capítulo en la lucha contra las enfermedades de transmisión sexual está a punto de comenzar. En medio de un aumento alarmante de casos, el sistema de salud de Inglaterra apuesta por una medida sin precedentes: la implementación de una vacuna ya conocida, pero con un uso totalmente innovador. ¿Por qué esta decisión y qué tan efectiva será realmente? La respuesta podría cambiar la forma en que enfrentamos esta infección a nivel global.
Una vacuna inesperada para una infección imparable
A partir de agosto de 2025, Inglaterra se convertirá en el primer país del mundo en aplicar una vacunación sistemática contra la gonorrea, una infección que se ha disparado en los últimos años. El programa comenzará con un grupo específico: hombres homosexuales y bisexuales con antecedentes de múltiples parejas sexuales o infecciones previas.

Lo más sorprendente es que la vacuna utilizada no fue diseñada originalmente para combatir la gonorrea. Se trata de la 4CMenB, desarrollada contra la meningitis B y ya incluida en el calendario infantil británico. Investigaciones recientes encontraron que ofrece una protección del 30 al 42% frente a la gonorrea, debido a la similitud genética entre ambas bacterias. Aunque la eficacia no es total, los expertos creen que podría tener un efecto significativo en la reducción de contagios.
Además de esta vacuna, los pacientes recibirán otras inmunizaciones complementarias contra el virus del papiloma humano (VPH), hepatitis A y B, y mpox (antes viruela del mono). Los servicios de salud sexual locales serán los encargados de administrar las dosis, contactando directamente a quienes cumplan con los criterios establecidos.
Una amenaza creciente que exige nuevas respuestas
La gonorrea, causada por Neisseria gonorrhoeae, puede pasar desapercibida en muchos pacientes, lo que facilita su propagación. Sus síntomas pueden incluir dolor al orinar, secreciones inusuales y, en mujeres, molestias abdominales o sangrados irregulares. Si no se trata, puede derivar en infertilidad, transmisión del VIH o complicaciones graves en recién nacidos.
Las cifras recientes hablan por sí solas: en 2023, se detectaron más de 85.000 casos en Inglaterra, el número más alto desde 1918. En Gales, los contagios aumentaron un 27% en solo un año. Pero aún más preocupante es la creciente resistencia de la bacteria a los antibióticos. Solo entre enero de 2024 y marzo de 2025, se detectaron 17 infecciones resistentes a ceftriaxona, el tratamiento principal, y 9 casos de gonorrea XDR, resistente a múltiples fármacos.
Frente a este panorama, los especialistas coinciden en que prevenir la infección es la mejor defensa. De hecho, el profesor Andrew Pollard aseguró que, a pesar de su eficacia limitada, la vacuna podría tener un “gran impacto” si se aplica correctamente.

Impacto económico y alcance social
El Comité Conjunto de Vacunación e Inmunización (JCVI) descartó una campaña generalizada en adolescentes, al considerarla poco rentable. El enfoque será más preciso, aunque los médicos podrán decidir individualmente si vacunan a otros pacientes con riesgo similar.
Un análisis del Imperial College de Londres proyecta que, si se logra una buena aceptación, la campaña podría evitar hasta 100.000 infecciones y ahorrar al sistema de salud cerca de 8 millones de libras en diez años. El entusiasmo ya se empieza a sentir: “100% me pondría la vacuna”, expresó Max, un activista que enfrentó dos infecciones en un mismo año. Para él, esta campaña “es una victoria para todos”.
Fuente: Infobae.