Todas las imágenes: Adam Clark Estes / Gizmodo.

No soy la primera persona en decir esto, ni tampoco seré la última, pero iOS 11 es malo. El nuevo sistema operativo ha convertido a mi móvil en una versión llena de fallos de lo que solía ser, y la frustración que siento al intentar usarlo a veces me vuelve loco.

Muchos tienen quejas acerca de su diseño. Hace un par de meses Jesús Díaz, un excompañero de trabajo, escribió un artículo con buenos argumentos en Fast Company que se titulaba “iOS 11 apesta”. Sus quejas ya las había escuchado cuando trabajábamos juntos: la alineación del texto no esta bien, la interfaz de usuario es extraña, que Apple ya no presta tanta atención a los detalles como solía hacerlo, entre otras. No está equivocado.

Sin embargo, yo tengo otra queja. Han pasado dos meses desde que Apple liberó para ser instalado en millones de dispositivos en todo el mundo, y el sistema todavía tiene muchos fallos y errores. Algunos de ellos son terribles y no es algo que esperas de una compañía que tiene una reputación de hacer software impecable. Supongo que debería avergonzarme de esperar algo perfecto por parte de una compañía imperfecta.

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El problema es que son fallos muy graves, tanto así que a veces no puedo utilizar las funciones más básicas de mi móvil. Estos errores aparecieron cuando iOS 11 llegó, y todavía están aquí meses más tarde y después de varias actualizaciones del sistema. Quien debería avergonzarse es Apple por no hacer nada al respecto.

Ahora, permítanme mostrarles los fallos. El peor de ellos es también el que más me afecta. A veces, cuando recibo un mensaje de texto accedo a la aplicación de Mensajes para responderlo y se me hace imposible porque el teclado lo está cubriendo. Ni siquiera puedo desplazarme hacia arriba para leerlo, nada. Lo más extraño es que a veces ni siquiera me aparece la casilla para escribir. Lo único que puedo hacer en estos casos es presionar el botón de “atrás” para ver la pantalla que muestra todos los mensajes y conversaciones y volver a acceder al que quiero responder.

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Esto no debería suceder. Normalmente al presionar el campo en el que se escribe el teclado debería aparecer y el último mensaje recibido debería subir. Este fallo me afecta todos los días.

No soy un desarrollador, pero creo que este fallo se relaciona a la pantalla de bloqueo. El bug del teclado suele suceder cuando deslizo mi dedo sobre una notificación de mensaje para responderlo. También me he encontrado con otros fallos de la app de Mensajes relacionados a la pantalla de bloqueo. Algunas veces ni siquiera entiendo qué los ocasionó. Una vez, sin embargo, sentí como si iOS hubiese colapsado por completo.

Este fallo podría ser similar al del teclado que mencioné hace algunas líneas, dado que tiene algunas similitudes. Cuando intenté responder un mensaje sin desbloquear el iPhone (este truco de 3D Touch es la única vez que uso 3D Touch) el sistema me avisó que mi amiga estaba escribiendo con esa animación de los puntos suspensivos que suele ponerme tan nervioso y ansioso. En ese momento recibí un mensaje de ella pero la animación seguía ahí, y de hecho se multiplicó.

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Esta es solo una app, y posiblemente solo he notado esta clase de fallos porque Mensajes es una de las aplicaciones que más uso. No obstante, también es posible que Mensajes simplemente funcione mal en iOS 11. Apple incluso se ha visto forzado a admitir que la app tiene fallos, incluyendo aquel en el que la letra “i” era reemplazada por una “A” junto a un símbolo.

Pero otras aplicaciones nativas de iOS 11 también tienen fallos. Hasta una actualización reciente mi iPhone a veces no respondía cuando tocaba la pantalla, lo que es un verdadero problema dado que esa es la única forma en la que se puede usar el dispositivo. La app de Teléfono también tiene un problema: a veces cuando estoy conversando con alguien por teléfono esa persona suena como un monstruo extraño. Esto podría ser un problema con mi operador, sí, pero aún así todos los fallos que he sufrido afectan la imagen de Apple que nos hace creer que solo hacen productos impecables. No es así. Es cierto que los productos de Apple nunca fueron perfectos, pero ahora son peores.

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No pienso hacer una lista detallada de todas las cosas que Apple ha hecho mal recientemente. Ni siquiera voy a mencionar todos los bugs o fallos de diseño en iOS 11 porque sería una lectura muy aburrida. Solo hace falta decir que el sistema operativo sigue teniendo muchos problemas dos meses después de su lanzamiento, y Apple está tardando mucho en solucionarlos. ¿Esta versión con fallos de iOS me hace querer cambiarme a Android? No. ¿Me hace sentir nostálgico por aquellos días en los que podía contar con que mi costoso producto Apple sencillamente funcionara bien? Por supuesto que sí.

No obstante, cuando salió a la venta el iPhone 4 y parecía que Apple no podía hacer nada mal, los smartphones eran mucho más simples. Las cámaras eran malas y aún así éramos felices. Las pantallas eran pequeñas. El número de apps que podíamos descargar era mínima en comparación con hoy en día. La realidad aumentada existía solo como algo que quizás usaríamos en el futuro. Hoy en día los smartphones pueden potenciar gafas de realidad virtual y Apple ofrece realidad aumentada de forma gratuita.

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Supongo que con cada nueva versión de un sistema operativo deberíamos esperar fallos. La tecnología más compleja trae consigo nuevos problemas. Pero no justifico el descuido de Apple, solo intento entender exactamente cómo fue que mi vida cambió de forma tan drástica desde los días de Windows 95 en los que nada funcionaba bien, a la era de oro del iPhone 4 en la que todo era perfecto y ahora a una época en la que iOS está lleno de fallos y me vuelve loco.

Quizás el mundo simplemente se está cayendo a pedazos. Quizás estos fallos son los primeros pasos de Siri en camino a su inevitable guerra con la humanidad. Quizás simplemente me quejo mucho y nada me parece perfecto. O quizás, solo quizás, Apple está siendo muy descuidado y ya no deberíamos confiar tanto en la compañía.