El nuevo iOS 7 llega con un cambio profundo tanto en la apariencia general del sistema como en muchas de sus funciones. Como siempre resulta inevitable hacer comparaciones, sobre todo ahora que Apple ha pasado a una estética más clara y desprovista de ornamentos. ¿A qué se parece el sistema operativo?

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En las últimas horas he escuchado de todo: a WebOS, a Windows 8, a Android, a Blackberry 10. La respuesta es que se parece un poco a todo y al mismo tiempo busca su propio lenguaje de una forma que puede parecer un tanto brusca a quienes están acostumbrados a los iconos tradicionales del sistema operativo, muchos de ellos con más de un lustro a sus espaldas.

De Blackberry 10 toma, por ejemplo, los bordes activos. De WebOS un panel de configuración rápida bastante más accesible o la gestión de la multitarea de Windows 8 algunos de los menús y notificaciones en pantalla y de Android una apariencia general mucho más limpia y algunas opciones y características como la actualización en segundo plano.

Todos estos elementos se han visto con anterioridad. No son, por lo tanto, "nuevos". Pero tampoco lo eran en estas plataformas "originales". A su vez eran conceptos que evolucionaron en otros dispositivos. Simplemente han quedado asociados a ellas porque hicieron de estas metáforas o ideas un elemento clave.

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Con iOS pasará algo parecido. La mezcla resulta extraña a primera vista. Algunos de los iconos parecen excesivamente planos y simples. Al ver el vídeo la sensación es diferente, en cualquier caso.

En movimiento muchas de estas nuevas ideas cobran sentido. Probablemente la experiencia de verlo en directo sea también peculiar y única. Alguien la definió como "polarizadora", antes del evento y es más o menso la sensación que ha quedado en la red. La nueva apariencia puede ser para algunos un gusto adquirido.

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Apple, en cualquier caso, ha evitado alguno de los elementos obvios que podría haber tomado de sus rivales. Una de las características más demandadas eran los "widgets", por ejemplo, y pero sigue sin haber rastro de ellos en iOS7. En su lugar ahora la barra de notificaciones busca información más detallada. Tampoco se ha anunciado una forma más efectiva de transmitir información entre diferentes plataformas.

Apple sigue manteniendo su esquema cerrado para muchos de sus servicios y productos. Tal vez el diseño plano recuerde a algunas de las aplicaciones de Google -no necesariamente a todo el sistema Android- pero iOS 7 sigue siendo un producto de Apple.

Y uno de los primeros, además, que se puede decir que rompen con la tradición marcada por Jobs. Tras la muerte del fundador muchos analistas y periodistas se preguntaban cuál sería la nueva apariencia de Apple. Aquí está. Es Mavericks, es el Mac Pro... y es iOS 7.