El rugido de los motores retumbará en Cabo Cañaveral. Si el clima lo permite, este miércoles Blue Origin —la compañía espacial de Jeff Bezos— lanzará su cohete New Glenn, el más grande de su historia, en una misión que podría marcar un antes y un después para la NASA y para la propia empresa.
El proyecto, llamado ESCAPADE, busca algo más que ciencia: representa un cambio de paradigma en la forma de explorar Marte, apostando por misiones pequeñas, modulares y de bajo costo que desafían la idea tradicional de la exploración espacial.
Dos naves gemelas rumbo al planeta rojo
A bordo del New Glenn viajan dos sondas casi idénticas, llamadas Blue y Gold, en honor a los colores de la Universidad de California en Berkeley, encargada de la parte científica del proyecto. Su destino final es Marte, pero el viaje no seguirá la ruta habitual.
Normalmente, las misiones marcianas despegan durante una ventana de lanzamiento que se abre cada 26 meses, cuando la Tierra y Marte se alinean de forma óptima. ESCAPADE, sin embargo, optará por un camino alternativo. Debido a retrasos en el desarrollo, la alineación planetaria se perdió; en lugar de esperar dos años más, los ingenieros diseñaron una trayectoria innovadora.
Las naves se dirigirán primero al punto de Lagrange L2, a 1,5 millones de kilómetros de la Tierra, donde la gravedad del Sol y nuestro planeta se equilibran. Permanecerán allí cerca de un año, orbitando de forma estable mientras estudian el clima espacial y la radiación. En 2026 realizarán una maniobra de asistencia gravitatoria: sobrevolarán la Tierra para ganar impulso y poner rumbo definitivo a Marte, donde llegarán en septiembre de 2027.

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Una misión para entender la atmósfera perdida de Marte
El objetivo científico de ESCAPADE es ambicioso: descifrar cómo y por qué Marte perdió su atmósfera. Hace miles de millones de años, el planeta rojo fue templado y húmedo, con ríos, lagos y tal vez mares. Hoy, en cambio, es un desierto helado con una presión atmosférica cien veces menor que la de la Tierra.
A diferencia de nuestro planeta, Marte no posee un campo magnético global que lo proteja del viento solar. Este flujo constante de partículas cargadas procedentes del Sol ha ido arrancando lentamente su atmósfera a lo largo del tiempo. Las dos sondas medirán ese proceso en detalle: cómo las partículas del viento solar interactúan con los átomos de la atmósfera marciana y los arrastran al espacio.
Los datos permitirán reconstruir la historia climática del planeta y determinar si alguna vez pudo albergar vida. Además, servirán para diseñar futuras misiones tripuladas, ayudando a planificar hábitats y sistemas de protección frente a la radiación.
Una apuesta por misiones pequeñas y eficientes
Más allá del objetivo científico, ESCAPADE es un experimento económico. Su presupuesto total ronda los 80 millones de dólares, una fracción del coste habitual de las misiones interplanetarias de la NASA, que suelen superar los 300 o incluso 600 millones.
El modelo de trabajo se basa en eficiencia y modularidad: componentes estandarizados, diseño ágil y cooperación entre universidades, agencias e industria privada. “Estamos obteniendo ciencia al nivel de misiones que cuestan cientos de millones, pero con un presupuesto reducido”, explicó Jeff Parker, director de tecnología de Advanced Space, la empresa responsable de la navegación.
La NASA considera a ESCAPADE un prototipo de nueva generación: misiones rápidas, cooperativas y más sostenibles, capaces de multiplicar la exploración sin depender de megaproyectos únicos.
Nuevo intento de @blueorigin para lanzar mañana a New Glenn en la misión ESCAPADE y que además tiene todos los condimentos:
-Segundo vuelo de New Glenn y las chances de verlo aterrizar.
-Innovadora misión científica
-¿Inaugura una nueva ruta a Marte? 👇https://t.co/A6XUkbmSsn pic.twitter.com/KEy6aSz2KV— Manuel Mazzanti (@manumazzanti) November 12, 2025
El momento decisivo para Blue Origin
El lanzamiento será también un examen crucial para Blue Origin, que intenta consolidarse como un actor relevante en la industria espacial frente a su competidor directo, SpaceX.
El New Glenn, con sus 98 metros de altura, es un coloso diseñado para misiones pesadas y reutilizables. Su primera misión orbital se completó en enero; esta segunda, con carga científica de la NASA, busca demostrar su fiabilidad y recuperar por primera vez la primera etapa del cohete en una barcaza en el Atlántico, una maniobra que SpaceX domina desde hace años.
Si la recuperación tiene éxito, New Glenn se convertirá en un competidor directo del Falcon 9 y el Falcon Heavy, reduciendo los costos por vuelo y consolidando la presencia de Blue Origin en el mercado de lanzadores.
Para Jeff Bezos, es también una cuestión de legado. Desde que fundó la empresa en 2000, su visión ha sido construir la infraestructura que permita una presencia humana permanente más allá de la Tierra. ESCAPADE es un paso en esa dirección: ciencia marciana y demostración tecnológica en una misma misión.
Pequeñas naves, grandes preguntas
Las dos sondas gemelas viajarán durante años antes de comenzar su trabajo en Marte. Pero lo que aprendan podría cambiar nuestra comprensión del sistema solar.
Cada bit de información ayudará a responder una pregunta esencial: ¿por qué un planeta que se parecía a la Tierra se convirtió en un desierto frío e inhóspito?
Para la NASA, la misión es también un ensayo de futuro. Demuestra que no siempre se necesitan gigantescos presupuestos o naves monumentales para avanzar en la exploración espacial. A veces, dos pequeños satélites y un cohete recién estrenado bastan para abrir una nueva era.
Fuente: Infobae.