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Ciencia

La antena de 70 metros de la NASA que rastreaba Júpiter rotó demasiado en septiembre de 2025 y causó daños por US$4,5 millones: la investigación encontró que los operadores se excedieron de sus funciones para mantenerla funcionando porque la red ya opera al límite de su capacidad

En la investigación la NASA le echó la culpa a la mala capacitación y procedimientos defectuosos, que dañaron una antena de radiofrecuencia de 70 metros
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Funcionarios de la NASA terminaron de investigar un incidente que causó daños significativos en una de sus antenas  más grandes de la Red del Espacio Profundo (DSN, en inglés), y hallaron que los operadores debieron excederse más allá de sus funciones habituales para que el sistema siguiera funcionando.

La Junta de Investigación de Anomalías emitió su informe final sobre el incidente, y determinó las causas: problemas de software, error humano, y falla no documentada. La antena de radio de 70 metros de ancho sigue fuera de línea mientras la NASA trabaja para repararla, tarea que se calcula que costará entre US$4,1 y US$4,6 millones.

“Estamos comprometidos con todo lo que podamos aprender de este incidente, y ya estamos poniendo en práctica estas lecciones”, declaró Kevin Coggins, administrador adjunto del Programa ScaN de comunicaciones espaciales de la NASA.

Qué fue lo que pasó

El 16 de septiembre de 2025 la antena DSS-14 dejó de funcionar después de efectuar una rotación superior a la permitida y dañando cables y partes de su centro. También se dañaron las mangueras del sistema antiincendios de la antena, lo que dio como resultado daños por agua.

La DSS-14, ubicada en el Complejo de Comunicaciones del Espacio Profundo de Goldstone cerca de Barstow, California, es crucial para el envío y recepción de instrucciones y datos en las misiones al espacio profundo.

En ese momento la NASA no brindó mucha información sobre las causas de la anomalía, pero el informe reciente revela nuevos detalles. La antena de radiofrecuencia estaba siguiendo a la misión Juno, sonda que ha estado estudiando a Júpiter desde su órbita durante los últimos diez años. El cableado y soportes de la estructura sufrieron daños cuando la antena rotó demasiado.

La investigación encontró que un problema eléctrico del día anterior hizo que el sistema de control enviara información errónea sobre la rotación de la antena. Nadie notó el problema, y hubo varias interrupciones de límite mientras la antena seguía a Juno. Los operadores intentaban identificar qué era lo que causaba las interrupciones, y trataron de resolver el problema, superando las salvaguardas del software y hardware. Eso fue lo que causó que la antena rotara demasiado.

Cuando los operadores notaron que se inundaba el lugar, intentaron establecer medidas de seguridad para la antena, pero el sistema ya había sobrepasado sus límites de rotación por lo que sus intentos causaron daño adicional al rotarla todavía más.

También se encontró que no operaba el sistema de límite hidráulico de la antena debido a un incidente anterior que no se había documentado. Ese sistema no se había probado adecuadamente durante un período de tiempo que no pudo determinarse.

“La NASA toma en serio todo procedimiento que se aparte de lo establecido por seguridad, y la investigación en Goldstone dejó en claro que hay que fortalecer los procesos”, dijo Joel Montalbano, administrador adjunto  interino del Directorado de Misión de Operaciones Espaciales de la NASA. “Vamos a mejorar y actualizar los procedimientos, reconstruir capacidades centrales en la base, y reforzar la disciplina operativa en la Red del Espacio Profundo”.

Un problema mayor

La NASA depende del DSN, un conjunto de gigantes antenas de radio ubicadas en diferentes partes del mundo, para comunicarse con sus naves interplanetarias. La red está compuesta por tres instalaciones de comunicaciones con el espacio profundo, en Goldstone, desierto de Mojave en California, otra cerca de Madrid, España, y la tercera cerca de Canberra, Australia.

Son ubicadas estratégicamente con una separación de unos 120 grados para asegurar comunicaciones en todo momento desde alguna de ellas a medida que la Tierra rota sobre su eje de 360 grados.

El sistema DSN se instauró en 1963, y opera a capacidad en este momento. Un informe de 2023 de la Oficina del Inspector General de la NASA reveló que la demanda sobre las antenas del DSN excede la capacidad en casi el 40% por momentos y eso significa que las naves espaciales requieren más tiempo del que la capacidad de la red puede ofrecer.

También se sabe que la demanda sobre el sistema DSN aumentará en la próxima década y que para la década de 2030, superará el 50% de su capacidad, según el informe. Un factor importante del aumento de esa demanda está representado por el programa Artemis de la NASA que planea llevar astronautas a la superficie de la Luna para 2028.

La reciente investigación del incidente de la DSS-14 reveló problemas. “Los investigadores también creen que la cultura del lugar de trabajo presionó a los operadores para que trabajaran tan rápido como fuera posible, excediéndose más allá de sus funciones, experiencia y capacitación, para mantener la antena funcionando”, dijo la NASA. “Otros factores que presenta el informe incluyen procedimientos inadecuados, dependencia de prácticas no documentadas, conocimiento tácito y brechas en la lógica de control de la antena”.

La NASA calcula que se terminará de reparar, mantener y actualizar la antena para octubre de 2028. “Nuestros equipos están trabajando para fortalecer y estandarizar procesos y capacitación en los tres sitios de la red, asegurando consistencia, resiliencia, y disposición para respaldar a la próxima generación de misiones”, dijo Coggins. “Todo desafío es una oportunidad para mejorar, y esta no es una excepción”.

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