"Acabo de apagar la luz del despacho para ahorrar energĂ­a", o "Wow, hace 22Âș de temperatura. Empieza a abrasar aquĂ­. Mejor abro la ventana". Son mensajes que puedes leer en Twitter, pero no los ha enviado una persona. Los ha enviado una casa. La casa del programador y emprendedor Tom Coates. Coates, que vive en San Francisco, ha hecho un pequeño experimento: llenar su casa de sensores conectados a Internet que le permiten, entre otras cosas, encender las luces con el iPhone o controlar la temperatura de las plantas. Y tuitearlo todo.

Coates cuenta el experimento al MIT Technology Review. Y no es mĂĄs que eso, un experimento. Pero es una muestra de cĂłmo podrĂ­a ser el futuro de la Internet de las Cosas en el hogar, sobre todo ahora que hay mucha tecnologĂ­a de bajo coste que permite conectar mĂșltiples objetos. Aparatos como Twine, que te envĂ­a alertas al mĂłvil (o a un reloj como el Pebble) cuando termina la colada o la comida estĂĄ lista en el horno, o el termostato conectado Nest, son solo una primera oleada de este tipo de objetos.

En su experimento, Coates ha utilizado aparatos como el WeMo switch de Belkin y otros para automatizar su casa y conectarla a la Red. Utilizando el sercicio web gratuito IFTTT, es capaz de programar alertas (enviar emails o tuits) cuando ocurre algo determinado, como una caĂ­da de temperatura en el hogar o que alguien inesperado entre en la casa.

No siempre son los sensores de la casa los que envĂ­an los tuits a la cuenta de @houseofcoates, Tom interviene de vez en cuando para asegurase que todo marcha. La Internet de las cosas funciona, pero mejor cuando hay personas detrĂĄs. [MIT Technology Review]

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Foto: winui / Shutterstock