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La ciudad que desafió a Roma y escondía un secreto bajo sus pies

Bajo una antigua ciudad etrusca, un equipo internacional ha revelado una red secreta cuya función trascendía lo práctico y alcanzaba lo ritual y lo estratégico. Esta cartografía inédita, creada con tecnología inspirada en misiones espaciales, abre un nuevo capítulo sobre una civilización que desafió a Roma mucho antes de su ascenso definitivo.
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Durante siglos, las leyendas sobre una ciudad etrusca que resistió a Roma alimentaron el misterio de su poder. Ahora, una investigación pionera ha logrado penetrar en su subsuelo sin mover una sola piedra, revelando estructuras ocultas que redefinen su verdadera dimensión. Gracias a técnicas robóticas no invasivas, los arqueólogos han iluminado túneles, canales y cámaras que habían permanecido en silencio durante milenios, mostrando un paisaje subterráneo tan complejo como decisivo.

Una antigua rival cuya fuerza estaba bajo tierra

La ciudad de Veio, situada a unos 15 kilómetros al norte de la actual Roma, fue en su tiempo una potencia etrusca capaz de frenar la expansión de la joven capital italiana durante casi un siglo. Su control de rutas comerciales, sus recursos mineros y su emplazamiento junto al río Tíber la convirtieron en un núcleo estratégico del Lacio.

Los enfrentamientos con Roma se extendieron durante décadas y culminaron en la célebre guerra de diez años narrada por Tito Livio, donde la resistencia de Veio solo cedió tras un prolongado asedio dirigido por Marco Furio Camilo en el año 396 a. C. Sin embargo, las murallas no fueron su única defensa: bajo sus cimientos se extendía un entramado oculto de túneles, canales y pozos cuya complejidad apenas comenzamos a comprender.

Un mapa inédito gracias a tecnologías no invasivas

El nuevo estudio, impulsado por el Parque Arqueológico de Veio, ha permitido crear por primera vez una cartografía completa del subsuelo de la ciudad. La investigación se centró especialmente en el Santuario de Portonaccio, uno de los enclaves sagrados más influyentes de la antigua Etruria. Allí, túneles y cámaras comunicaban puntos clave del asentamiento, incluyendo una gran piscina ritual vinculada al templo de Apolo.

Este espacio sagrado, utilizado inicialmente para ceremonias de purificación y más tarde reutilizado en época romana, demuestra la continuidad del simbolismo del agua. La cartografía reveló además conexiones antes desconocidas entre zonas religiosas, hidráulicas y defensivas, confirmando que la ingeniería etrusca operaba en múltiples niveles.

Magallanes: un rover inspirado en Marte

La pieza central del avance tecnológico fue el rover Magallanes, un vehículo autónomo diseñado con un sistema de suspensión similar al empleado por la NASA en Marte. Adaptado para moverse por galerías estrechas, húmedas y parcialmente derrumbadas, permitió explorar rincones inaccesibles sin recurrir a excavaciones.

El rover transmite datos e imágenes en tiempo real mediante un enlace de radio, lo que facilitó el seguimiento milimétrico de cada galería. Según la arqueóloga Luana Toniolo, esta combinación de robótica y métodos innovadores marca un salto cualitativo en el estudio del área sagrada de Portonaccio, gestionada actualmente por el Museo Nacional Etrusco de Villa Giulia.

Un subsuelo que revela ingeniería, religión y estrategia

Los datos recogidos han confirmado que los etruscos dominaban técnicas hidráulicas avanzadas. Sus túneles no solo abastecían de agua potable a la ciudad, sino que también articulaban rutas rituales y servían como vías de escape o comunicación durante periodos de asedio. Estas estructuras permitían mover tropas, proteger recursos y conectar puntos estratégicos sin ser vistos.

Massimo Osanna, director general de Museos del Ministerio de Cultura italiano, subrayó que esta investigación amplía de forma considerable el conocimiento sobre uno de los sitios más importantes de Etruria. Con la información obtenida, los especialistas ya trabajan en modelos 3D que permitirán asociar las estructuras subterráneas con los restos visibles en superficie e identificar nuevas zonas de interés arqueológico.

La cartografía recién elaborada no solo ilumina los secretos de una ciudad que desafió a Roma, sino que abre una ventana inédita hacia la sofisticación técnica y simbólica de una civilización cuyo legado sigue emergiendo, literalmente, desde las profundidades.

 

[Fuente: Infobae]

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