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Ciencia

Hallaron cientos de tumbas misteriosas antes de los faraones y ahora creen que podrían cambiar la historia de Egipto

Se hallaron más de 280 antiguas tumbas colectivas al este del Nilo, anteriores al antiguo Egipto.
Por Matthew Phelan Traducido por

Tiempo de lectura 4 minutos

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Los 9,2 millones de kilómetros cuadrados del Sahara son arena ardiente que en realidad comprenden a varios desiertos que forman intersecciones a lo largo y a lo ancho del norte de África. Eso incluye al rocoso y poco explorado Desierto de Atbai, entre el Nilo y el Mar Rojo.

Ahora los arqueólogos recurren a técnicas satelitales de sensores remotos para estudiar la inhóspita expansión, se descubrieron cientos de sitios un tanto macabros que se cree fueron creados en los milenios anteriores al surgimiento del antiguo Egipto.

“Encontramos grandes tumbas circulares y colectivas con huesos de personas y animales”, explicaron en The Conversation el arqueólogo Julien Cooper y sus coautores. “A menudo había en el centro alguna persona clave, con los demás huesos arreglados en derredor”.

Al día de hoy Cooper y sus colaboradores han excavado un total de 260 sepulturas antiguas que no se conocían, “marcadas por un muro circular de piedras alrededor, con restos enterrados dentro del círculo”, como describieron en su último trabajo publicado en African Archaeological Review. Las tumbas colectivas dispersas a unos 1.000 km del noreste de Sudán podrían haber sido construidas entre los años 4000 y 3000 a.C., según sus cálculos. Y algunas de esas criptas neolíticas son monumentales, con unos 80 metros de diámetro conteniendo los restos humanos de pastores nómades y sus animales, todo dentro de los enormes predios circulares marcados por esos muros de piedra.

“Estos predios funerarios cercados con muros de piedras nos hablan de que incluso los nómades dispersos eran pueblos bien organizados, expertos para adaptarse. Nos brindan un prólogo al monumentalismo de los reinos de Egipto y Nubia, una imagen de esta región que es más que faraones, pirámides y templos”, escribieron Cooper y sus colegas.

Elite nómade

A los arqueólogos les resultó difícil determinar cuándo fue que las sociedades nómadas empezaron a estratificarse en jerarquías de clase en la región del Sahara durante este período del Holoceno medio y tardío, pero Cooper y sus coautores creen que con más trabajo de investigación finalmente se podrá determinar la línea de tiempo.

Tumba Egipto
© Cooper, et al., cortesía de Google Images

Con anterioridad a la exploración satelital se habían documentado en el Atbai 20 sitios similares, con un gran complejo funerario en Wasi Khashab, al este de la antigua ciudad agrícola de Kom Ombo en Egipto que constituía “el ejemplo mejor excavado”. Una expedición de investigadores polacos había fechado por radiocarbono la cerámica de las tumbas de Wasi Khashab, revelando una secuencia multigeneracional de sepulturas que se expanden en círculos concéntricos como los anillos de un árbol y que databan de entre los años 5000 y 3000 a. C. Según el equipo de Cooper las cerámicas relacionadas con las adiciones posteriores a este sitio cerca del año 2000 a.C se asemejan en mucho a las cerámicas de Nubia Media del grupo C, lo que sugiere una fuerte independencia cultural de parte de los vecinos egipcios de esta comunidad.

“Estos nómades de las sepulturas amuradas tenían poco que ver con los egipcios urbanos y agricultores. Eran nómades del desierto del Sahara, sin más”, destaca el equipo de Cooper.

Aunque los investigadores sospechan que la construcción de estas tumbas de la Edad de Piedra en torno a un muerto individual probablemente fuera una forma de honrar a “una figura social importante”, admiten que las imágenes satelitales solo revelan una parte. “Son pocas las estructuras que se han excavado por lo que todo sigue siendo solo una hipótesis», escribieron.

Sitios de excavación afectados por la guerra

Cooper, que enseña en la Universidad Macquarie de Sydney, Australia, y sus colaboradores de la Universidad Lumière Lyon de Francia, dedicaron seis meses a analizar las imágenes satelitales de Google Earth y otros proveedores de código abierto en su nuevo estudio, método que se decidió mayormente por razones de seguridad ya que el conflicto actual en Sudán ha hecho “imposible” el trabajo en el lugar, según explicaron.

Las expediciones para datación de carbono de los restos de estos antiguos nómades requerirán eludir los peligros de la guerra civil de Sudán que incluso pone en riesgo esta evidencia arqueológica. Las facciones que están en guerra en Sudán han recurrido a la minería de oro tóxica e ilegal en este desierto rocoso, desafiando una prohibición gubernamental contra el mercurio y el cianuro en los métodos de minería a partir de 2019.

Brian Adeba, consejero de políticas en Sudán para The Sentry, un Think-Tank con sede en Washington DC, le dijo el año pasado a Yale Environment 360 que gran parte del detalle de estos daños no se ha comprendido del todo. “La situación política y de seguridad ha impedido que los investigadores puedan estudiar estos problemas”, afirmó Adeba.

“Lamentablemente”, señalan Cooper y sus colegas “gran parte de estos monumentos rodeados por muros de piedra está siendo destruida o vandalizada a causa de la minería sin regulación. Son sitios funerarios que sobrevivieron a los milenios, pero que pueden desaparecer en menos de una semana”.

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