En Venecia uno de los símbolos emblemáticos es la escultura del león alado que, desde lo alto de una columna, domina la Piazza San Marco. Aparece también en la bandera de la República de Venecia.
Se lo conoce como el León de Venecia, pero la historia del origen de la estatua no está tan clara como se creía. En un nuevo trabajo publicado el jueves en Antiquity, los investigadores presentaron evidencia de que la estatua de bronce se hizo utilizando cobre de la cuenca del Río Yangtze de China.
El equipo, además, argumenta que el diseño particular del león alado resulta comparable a esculturas de la dinastía Tang de China, que gobernaba aproximadamente entre el 618 y el 907 a.C. Basándose en su análisis creen que el símbolo más famoso del poder veneciano quizá se haya originado en el Lejano Oriente, y que haya llegado a la ciudad de los puentes por la Ruta de la Seda.
“Venecia es una ciudad llena de misterios, pero hay uno que se resolvió: el León de San Marcos es Chino y viajó por la Ruta de la Seda”, dijo en declaraciones Massimo Vidale, uno de los coautores del trabajo y arqueólogo de la Università degli Studi di Padova.
El cobre de la cuenca del río Yangtze
Es interesante que el León de Venecia rara vez aparece en textos históricos y que los investigadores no sepan con precisión de dónde provino ni cuándo llegó a Venecia o cómo y cuándo se lo ubicó sobre la columna en la Plaza San Marcos.
Buscando develar el misterio de su origen Vidale y sus colegas llevaron a cabo un análisis de isótopos de plomo, técnica utilizada para identificar de dónde proviene un metal. El resultado fue que proviene de la veta de cobre de la cuenca del río Yangtze de China.
En el pasado se proponía la teoría de que el León de Venecia estaba inspirado en los grifos con cabeza de león de la Mesopotamia y Persia, pero en este nuevo análisis el equipo sostiene que se parece mucho más a las esculturas de guardianes o zhènmùshòu (镇墓兽) de las tumbas de la dinastía Tang, que suelen representarse como feroces animales híbridos, a veces con facciones humanas.
La estatua de Venecia también parece haber sufrido modificaciones a lo largo de los años. Originalmente, tal vez tuviera cuernos y con ello se habría parecido más a un zhènmùshòu.
La Ruta de la Seda, tal vez
Los investigadores sugieren que el ícono veneciano quizá haya recorrido una larga distancia, y transformaciones que le llevaron a verse como está hoy: Niccolò y Maffeo Polo, padre y tío del famoso explorador Marco Polo, podrían haber encontrado o recibido un guardián de tumbas de la dinastía Tang al visitar la corte mongol de Khanbaliq (hoy, Beijing), y lo enviaron a Europa por la Ruta de la Seda. Ya allí, es posible que le hayan quitado los cuernos y acortado las orejas para que su aspecto fuera más como el de un león. El león representa a san Marcos el Evangelista, santo patrono de Venecia. Como alternativa, tal vez haya habido otras conexiones comerciales medievales entre China y Europa por las que la estatua habría llegado a la ciudad.
El trabajo sugiere que la esfera de influencia de la Venecia medieval podría haber tenido alcances mayores a los que se creía hasta ahora, un poder que la ciudad parece haber conservado en nuestros tiempos.