Elon Musk no solo está intentando aumentar la población de los EE.UU. al dejar encinta a trabajadoras de sus compañías, sino que además construye escuelas para niños. La escuela privada de Musk ubicada en Texas comenzó a aceptar solicitudes de ingreso el miércoles, según un tuit de la Ad Astra School. Con inicio en el otoño, las solicitudes de admisión están abiertas a todos los chicos y chicas de entre 3 y 9 años, según lo indica el sitio web de la escuela.
Ad Astra se fundó en Los Ángeles en 2014 para la educación de los hijos del mismo Musk y los de un puñado de sus empleados de compañías suyas como SpaceX. Supuestamente, la escuela cerró en 2020 durante la pandemia de Covid, pero reabre sus puertas en Bastrop, Texas, para el año escolar 2024-2025.
La empresa tuneladora de Musk, The Boring Company, tiene su sede en Bastrop, la sede central de Tesla está cerca de Austin, y SpaceX pronto se mudará oficialmente a Starbase, Texas, a unas cinco horas hacia el sur.
Características e idología de Musk para el aprendizaje en su escuela
La perspectiva de Musk en cuanto al aprendizaje ha sido poco convencional, para decir lo menos. Poco después de la inauguración de la escuela el multimillonario le dijo a un entrevistador que no cree en eso de separar a los chicos por grados.
“Hago que todos los chicos vayan al mismo grado al mismo tiempo, como en una línea de montaje”, es la cita de lo que dijo Musk en 2015. “Tiene más sentido ofrecerles educación que tenga que ver con sus aptitudes y capacidades”.
El sitio web de la escuela indica que 18 niños de entre 3 y 6 años (lo que llaman nivel primario) y 30 chicos de entre 6 y 9 años (del llamado nivel elemental inferior) ingresarán para el año escolar que se inicia. Y si bien no está del todo claro por qué se les enseñaría lo mismo a chicos de 3 y de 9 al mismo tiempo, o si ese sigue siendo el plan, estamos seguros de que Musk tendrá sus razones.
“La misión de Ad Astra es promover la curiosidad, la creatividad y el pensamiento crítico en la próxima generación de solucionadores de problemas y constructores” afirma la escuela en su sitio web. “La perspectiva de la educación en Ad Astra se centra en el aprendizaje de primera mano basado en proyectos donde se alienta a los chicos a explorar, experimenta y descubrir soluciones a los problemas del mundo real. Ad Astra ofrece un entorno de aprendizaje progresivo que pone énfasis en la integración de la ciencia, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas (STEM, en inglés) en su currícula”.
La educación empapada por las inclinaciones políticas
No queda en claro de qué modo podría impactar la política personal de Musk en la escuela ya que el mogul tecnológico realmente se ha inclinado últimamente a la versión de la extrema derecha en el mundo. Desde la promoción de teorías racistas conspiratorias extremas a la mojigatería anti-trans, Musk probablemente no sea el tipo de persona que cualquier estadounidense promedio quiera como maestro para sus hijos. Pero por supuesto, Musk no será el maestro sino tan solo el tipo que por siempre estará vinculado a la escuela.
Por su parte, la escuela Ad Astra presenta cantidad de aclaraciones sobre la no discriminación basada en “raza, color, origen étnico o nacionalidad”. La discriminación por orientación sexual o identidad de género no parece mencionarse.
Como lo apunta Forbes, Musk ha estado comprando tierras en Bastrop desde al menos 2021, lo cual ha causado algo de perturbación entre los locales sobre su presencia en la comunidad, incluyendo el impacto ambiental de los lanzamientos de SpaceX y la forma en que la empresa gestiona las aguas residuales.
La escuela Ad Astra no respondió de inmediato a las preguntas enviadas por correo electrónico el jueves por la mañana. Gizmodo actualizará este posteo si recibimos alguna respuesta.