En una filmografía tan extensa como irregular, algunas de las obras más valientes de Ridley Scott han pasado injustamente desapercibidas. Mientras títulos recientes han despertado la curiosidad del público pese a su tibia acogida crítica, una de sus películas más contundentes fue ignorada en salas. El tiempo, sin embargo, empieza a poner las cosas en su sitio.
Una epopeya que no encontró su público
Estrenada en 2021, El último duelo recaudó unos 222 millones de dólares, una cifra insuficiente para una producción de gran presupuesto. El resultado fue interpretado como un fracaso comercial, pese a tratarse de una de las propuestas más ambiciosas del director en décadas.
La película reúne de nuevo a Matt Damon y Ben Affleck, acompañados por Adam Driver y una sobresaliente Jodie Comer, que se convierte en el verdadero eje moral del relato.

Tres versiones de una misma verdad
Ambientada en la Francia del siglo XIV, la historia sigue a los escuderos Jean de Carrouges y Jacques Le Gris, antiguos compañeros de armas cuyas ambiciones y rivalidades se agravan tras el matrimonio de Jean con Marguerite de Thibouville. Cuando ella acusa a Le Gris de violación, el conflicto escala hasta un juicio extremo: un duelo a muerte en el que Dios decidirá quién dice la verdad.
Scott estructura el relato desde tres perspectivas distintas: la de Jean, la de Jacques y la de Marguerite. La repetición de escenas no es un recurso caprichoso, sino una herramienta narrativa que revela cómo el poder, el género y el honor deforman la percepción de los hechos.
Una crítica feroz bajo la armadura
Lejos de glorificar la épica medieval, la película desmonta con crudeza una sociedad profundamente patriarcal, donde el honor masculino justifica la violencia y las mujeres pagan el precio más alto. En ese contexto, el personaje de Comer emerge como el más lúcido y trágico, poniendo en evidencia las contradicciones de un sistema legal y moral injusto.
Violencia sin romanticismo
Scott demuestra aquí su maestría visual con secuencias bélicas de un realismo brutal. La guerra aparece como un ejercicio de violencia sucia y sin recompensa, y el duelo final —tan esperado como devastador— se convierte en uno de los clímax más intensos de su carrera reciente.
Una segunda vida en streaming
Con el paso del tiempo, El último duelo empieza a ser reconocida como una de las películas mejor dirigidas de Ridley Scott en este siglo. Hoy puede verse en Disney+, donde está encontrando al público que no tuvo en su estreno. Una epopeya adulta, incómoda y poderosa que merecía mucho más.
Fuente: SensaCine.