Screenshot: YouTube

Mientras que para muchas mujeres la operación de pechos supone un cambio muy deseado a nivel estético, para otras puede ser una cuestión mucho más seria. Este es el caso de Sheridan Larkman, una madre de 23 años australiana cuyos senos no han dejado de crecer desde que tenía ocho años.

Larkman decidió hace unos meses contarle al mundo sobre su terrible dolencia y lo difícil que ha sido su vida en los últimos 15 años. Con tan solo 10, la mujer tenía una talla de una chica de 18 años, ahora, con 23 años, la madre australiana necesita cuidados especiales y teme que sus dolencias se vuelvan crónicas si no se somete a una cirugía pronto. Según le explicó al Daily Mail:

Advertisement

Image: GoFundMe Sheridan Larkman

Comencé a desarrollarme a los ocho años y cuando era una adolescente fue el momento más difícil de todo. Me sentía diferente a otras chicas de mi edad que apenas estaban creciendo sus pechos cuando yo ya llevaba grandes sujetadores, tuve que lidiar con todo tipo de comentarios crueles y groseros sobre mi cuerpo.

No sabía cómo reaccionar. No sabía si era normal que los niños hicieran eso; no sabía si se burlaban de mí o si intentaban hacerme sentir bien. No podía entender por qué lo estaban haciendo. A menudo me sentía disgustada y quería usar ropa que ocultaba mi cuerpo.

Cuenta la joven que durante su adolescencia los pechos siguieron creciendo a un ritmo que podía ocasionarle otro tipo de inconvenientes. La joven madre ha explicado que sus senos le han provocado, entre otras cosas, escoliosis leve, y severos dolores de espalda y hombros:

No los he pesado, pero creo que son alrededor de cinco o seis kilos cada uno. Son casi tan pesados ​​como llevar a cuatro bebés recién nacidos.

Advertisement

Por esta razón, Sheridan lleva recaudados 8.000 dólares para su cirugía a través de su página GoFundMe donde escribió: “Por favor, ayúdenme a financiar una reducción privada para salvar mi salud y poder disfrutar la vida con mis hijos y pasatiempos sin restricción”.

Hipertrofia mamaria

Image: Hipertrofia mamaria (Wikimedia Commons)

Advertisement

Ese es el nombre que la literatura médica le da al extraño caso de Larkman. Descrita por primera vez en 1648, se trata de una efección médica rara del tejido conectivo del seno en el que los pechos se vuelven excesivamente grandes.

La condición a menudo se divide en función de la gravedad en dos tipos, macromastia y gigantomastia. La hipertrofia de los tejidos mamarios puede ser causada por una mayor sensibilidad histológica a ciertas hormonas, como las hormonas sexuales femeninas, la prolactina y los factores de crecimiento. La hipertrofia mamaria es un agrandamiento progresivo benigno, que puede ocurrir en ambos senos o solo en uno.

Image: Hipertrofia mamaria (Wikimedia Commons)

Advertisement

Por lo general, la afección comienza poco después de la primera menstruación en la adolescencia, pero también hay casos donde ocurre antes de la primera regla.

¿El problema? Que mientras el crecimiento o desarrollo normal de los senos en la pubertad no es un proceso continuo, las jóvenes con hipertrofia mamaria experimentan un crecimiento abrupto y significativo de sus senos en un período corto de tiempo o en etapas sucesivas.

Además, puede que los senos se desarrollen creciendo en proporciones anormales. Como soluciones médicas, no existe un tratamiento médico para la afección aparte de la cirugía de mamoplastia, precisamente lo que espera Larkman desde hace mucho tiempo, como ella misma explica, “no puedo dejar de pensar en el día en que pueda entrar en un tienda y obtener un sujetador sin esperar tres semanas para la entrega”. [Wikipedia, DailyMail]