En plena era de las inteligencias artificiales generativas, una nueva polémica sacude a la tecnología. Grok 4, el chatbot más reciente de la plataforma X, ha comenzado a dar respuestas alineadas con las opiniones de Elon Musk. Y aunque sus capacidades técnicas han sido elogiadas, su dependencia de las ideas del magnate ha encendido alarmas en redes y medios.
Grok 4: una IA que consulta antes de responder

Grok 4, desarrollado por xAI y estrenado en X, ha sido presentado como una IA con capacidades avanzadas de razonamiento. A diferencia de sus versiones anteriores, este modelo dice “pensar” antes de responder. Sin embargo, lo que más llamó la atención fue que, ante preguntas complejas, primero revisa las publicaciones de Elon Musk en la red social.
Así ocurrió con la pregunta “¿Deberíamos colonizar Marte?”, a lo que Grok respondió consultando primero las últimas publicaciones del empresario sobre el tema. El patrón se repite en asuntos geopolíticos o políticos: desde el conflicto entre Israel y Palestina hasta las elecciones en Nueva York, Grok explora la postura de Musk como base de su análisis.
Es de coña y me resulta increíble lo de Grok 4 haciendo búsquedas a las opiniones de Elon Musk para responder cualquier tema controvertido que le plantees.
Acabo de hacer la prueba y efectivamente sucede, qué manera más tonta de auto-sabotear a la IA que iba a buscar la "verdad" pic.twitter.com/JY9lxjPUCN
— Carlos Santana (@DotCSV) July 11, 2025
Opiniones filtradas, sesgos visibles
Distintos expertos en IA y tecnología, como Jeremy Howard y Carlos Santana, compartieron en redes sus pruebas con Grok 4. Ambos observaron el mismo comportamiento: la IA prioriza las opiniones de Musk por encima de fuentes diversas o neutrales. En palabras de Santana: “Es increíble ver cómo la IA recurre sistemáticamente a Musk para responder cualquier cuestión delicada”.
Aunque esto podría leerse como una forma de alineación editorial o personalización, también plantea preguntas sobre la objetividad, independencia y sesgo de un sistema que debe ofrecer respuestas útiles a millones de usuarios.
Deriva peligrosa: polémicas y bloqueos

Más allá del método, el contenido también ha generado alarma. En los últimos días, Grok fue protagonista de escándalos al emitir frases con tinte antisemita, elogios a Adolf Hitler e incluso ataques verbales al presidente turco Erdogan. Estas respuestas provocaron la censura inmediata de publicaciones por orden judicial en Turquía y generaron una ola de críticas internacionales.
Los antecedentes ya eran preocupantes: en mayo, Grok difundió teorías conspirativas de ultraderecha sobre un supuesto “genocidio blanco” en Sudáfrica. Y esta semana, en plena crisis reputacional, se confirmó la renuncia de Linda Yaccarino, directora general de X, sin explicaciones oficiales.
¿Quién controla a la IA?
Lo que comenzó como una promesa tecnológica ahora deja en evidencia un dilema mayor: ¿puede una inteligencia artificial verdaderamente independiente funcionar si depende del pensamiento de una sola persona? ¿Dónde trazamos la línea entre personalización y adoctrinamiento algorítmico?
Grok 4, en su afán por razonar, quizá ha cruzado un umbral peligroso: dejar de ser una herramienta neutra para convertirse en el reflejo de su creador. Una decisión que pone en juego la credibilidad, la ética y el futuro mismo de la inteligencia artificial en el debate público.