Saltar al contenido
Ciencia

La lava vuelve a rugir en Hawái. Bajo ella, un plan mayor: reactivar la geotermia para alimentar el futuro energético de EE. UU.

Mientras el volcán Kilauea lanza chorros de lava de más de 300 metros, Hawái revive el interés por un recurso que lleva décadas infrautilizado: la energía geotérmica. Nuevas tecnologías, inversiones públicas récord y la presión de los centros de datos impulsan una carrera para convertir el calor del subsuelo en electricidad limpia y constante.
Por

Tiempo de lectura 3 minutos

Comentarios (0)

Un volcán espectacular y una oportunidad enterrada (70 palabras)

El Kilauea atraviesa una sucesión de episodios eruptivos tan intensos como contenidos: fuentes de lava que rozan los 400 metros, cráteres iluminados como antorchas y millones de metros cúbicos de magma expulsados en solo horas. Pero mientras la atención mundial se fija en el espectáculo, investigadores, agencias estatales y empresas tecnológicas miran bajo la superficie. Allí late un recurso energético casi ignorado durante décadas que podría reconfigurar la red eléctrica estadounidense: la geotermia.

Un volcán desatado… pero controlado

El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) ha confirmado que el Kilauea se prepara para otro episodio eruptivo de alta energía. Solo en el último año acumuló más de 36 erupciones, algunas con fuentes de lava que alcanzaron los 457 metros, la altura aproximada de un rascacielos de 100 pisos.
Aun así, toda esa potencia permanece confinada dentro del cráter, sin amenazar zonas habitadas. El episodio 37 expulsó 6,3 millones de metros cúbicos de lava en nueve horas, una cifra descomunal incluso para un volcán de este tipo.

El potencial geotérmico que Hawái nunca llegó a aprovechar

Aunque la imagen típica de Hawái es la de un paisaje exuberante y volcánico, el archipiélago apenas ha explotado su enorme potencial geotérmico. La instalación Puna Geothermal Venture, operativa desde 1993, produce cinco veces más electricidad que uno de los mayores parques solares del estado ocupando un 80% menos de superficie.
Pero su expansión siempre se vio frenada por riesgos volcánicos, altos costes de exploración y resistencia cultural: para parte de la población, perforar el subsuelo es profanar a Pele, la diosa del volcán.

Ahora el debate vuelve con fuerza. La Universidad de Hawái —a través de su programa Play Fairway— ha cartografiado nuevos posibles yacimientos en Big Island, Maui y Oahu. Tres agencias estatales compiten hoy por financiación: se solicitan 80 millones de dólares para perforaciones exploratorias y pozos de prueba. El objetivo es evidente: reactivar un sector paralizado desde hace décadas.

EE. UU. vive su propio renacimiento geotérmico

La fiebre no es solo hawaiana. Según WoodMackenzie, la inversión geotérmica en Norteamérica subió un 85% en 2025, impulsada por tres tecnologías clave:

  • EGS (Enhanced Geothermal Systems): crean reservorios artificiales fracturando roca caliente.

  • AGS (Advanced Geothermal Systems): circuitos cerrados sin contacto entre fluidos y el subsuelo.

  • Roca supercaliente: perforaciones ultraprofundas, más de 5 km, donde el agua alcanza estados supercríticos por encima de 374 °C.

Con estas herramientas, EE. UU. podría obtener hasta 500 gigavatios de capacidad geotérmica: más del triple de toda la potencia solar actual del país.

La lava vuelve a rugir en Hawái. Bajo ella, un plan mayor: reactivar la geotermia para alimentar el futuro energético de EE. UU.
© donfelixspm – X

El aliado inesperado: los centros de datos y la IA

El auge de los data centers —alimentados por modelos de inteligencia artificial cada vez más voraces— está acelerando la búsqueda de energía constante, barata y libre de intermitencias. La geotermia encaja perfectamente.
Meta firmó un acuerdo para obtener 150 MW geotérmicos con XGS Energy. Google hace lo mismo con Fervo Energy. En ambos casos, la clave es disponer de electricidad continua las 24 horas, algo que ni la solar ni la eólica pueden garantizar sin almacenamiento masivo.

La pregunta final: qué hacer con el calor bajo el Kilauea

Mientras las fuentes de lava iluminan la noche hawaiana como en los años ochenta, el debate ya no es geológico sino político y cultural. ¿Debe el estado aprovechar esa energía profunda para reforzar su red eléctrica? ¿Puede hacerlo respetando la tradición y minimizando los riesgos?
El volcán muestra el poder brutal de la Tierra. La geotermia, su promesa: una energía olvidada que reaparece en el momento en que más falta hace.

Fuente: Xataka.

Compartir esta historia

Artículos relacionados