Ocurri√≥ en Estados Unidos y estamos seguros de que el due√Īo del dron ha aprendido la lecci√≥n: no entrometerse en la privacidad de los vecinos a menos que sea por una buena causa. En caso contrario el drone puede sufrir las consecuencias. Por ejemplo que una se√Īora saque su escopeta a la terraza.

La imagen que vemos transcurre en lo que parece la terraza trasera de un chalet en las afueras de una ciudad. La mujer sale a la terraza, probablemente alertada por el zumbido del drone, y se percata de la presencia de este. Posteriormente vemos como le lanza un par de piedras para acto seguido entrar corriendo al interior de la casa. Finalmente la mujer vuelve a salir y apunta con una escopeta al dron.

En la pieza no se aprecian disparos y tampoco podemos saber qu√© ocurri√≥ despu√©s. Lo que si parece es que este tipo de situaciones con un dron sobrevolando las inmediaciones de casas particulares puede acabar en situaciones bastante desagradables, aunque esperamos que en ning√ļn caso con un arma de por medio.

Adem√°s, en el caso de que la mujer hubiese disparado al dron se pod√≠a haber metido en un problema. Seg√ļn dice la FAA ‚Äúindependientemente de la situaci√≥n, el disparo a cualquier aeronave - incluyendo drones - representa un riesgo de seguridad significativo. Un dron golpeado por un disparo podr√≠a estrellarse, causando da√Īos a personas o propiedades en el suelo, o podr√≠a chocar con otros objetos en el aire‚ÄĚ. Por tanto, en Estados Unidos disparar a un dron es un delito. [YouTube]