Imagen: Lidia Reyes, fotografĂ­a cedida para a entrevista.

Lidia Reyes, residente en Barcelona, España, es la mujer más tatuada de Europa. Tiene un total de 270 tatuajes, entre los que destaca el tatuaje de ojos; pero también llaman la atención sus múltiples perforaciones o su lengua dividida en dos. Actualmente se está borrando todos los de la cara porque se cansó de vérselos.

La mujer más tatuada empezó a “crearse” a sí misma a los 15 años y, según comenta “el primero fue por antojo”. Aunque al principio esparcía los diseños que quería hacerse cada 2 o 3 años, una media normal, poco a poco empezó a subir el ritmo hasta llegar a ceder su piel a principiantes para que empezarán a tatuar o a profesionales interesados en ella, alcanzando la impresionante cifra de dos sesiones por semana sin tan siquiera dejar curar la piel entre ellas. Algo que, ahora reconoce, es un gran error (el tiempo aconsejable es de unos dos meses).

Por suerte para los arrepentidos, antes los tatuajes eran una cosa “para toda la vida”, pero actualmente se pueden borrar. Si no te gusta o te cansas, siempre puedes recuperar la piel que tenías con láser de por medio.

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Imagen: Lidia Reyes, fotografĂ­a cedida para a entrevista.

Lidia se está eliminando con láser todos los de la cara, por ejemplo. “No volvería a taparme mis facciones. Me voy a quitar por completo aproximadamente el 90% de los tattoos que llevo ahí”. Se pretende hacer uno más en la zona, pero en principio no es un asunto de “obtener más lienzo” para continuar tatuando, aunque pudiera parecerlo pues, con sus 270 tatuajes, ya no queda tanto espacio. Simplemente se ha cansado de ellos: “Como es mi cuerpo me pongo y me quito tantas veces como se me antoja”.

Por otra parte, con una vida dedicada en cuerpo y alma (nunca mejor dicho), al negocio del arte de la tinta, no es de extrañar que actualmente trabaje en una escuela de tatuajes. Con su experiencia puede explicar casi todo lo que lleva y asesorar a los primerizos. Comenta que la técnica para lograr sus ojos rosados se llama “eyeball tattoo” consistente en “dos pequeñas inyecciones de tinta bajo la esclera”.

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El tatuaje del globo ocular es bastante antiguo, pero con fines estéticos de dar color, se cree que fue practicado por primera vez a Shannon Larratt el 1 de julio de 2007. Posteriormente Shannon fundó BME, una página dedicada en exclusiva a documentar las posibles modificaciones que se pueden hacer en el cuerpo y punto de referencia para la comunidad que ama los tattoos.

Imagen: Lidia Reyes, fotografĂ­a cedida para a entrevista.

Según la documentación disponible, el eyeball tattoo es una de las intervenciones estéticas más extremas con tinta que uno se puede hacer. El procedimiento logra que la parte blanca del ojo adquiera casi cualquier tonalidad, pero conlleva sus riesgos (desde infecciones que lleven a perder el ojo entero hasta ceguera permanente) y no cualquiera puede practicarlo. De hecho, desde que se ha puesto de moda no faltan casos de personas que quedaron ciegas por no acudir al tatuador correcto.

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A parte del riesgo de la tinta en sí, que puede simplemente ocurrir que el glóbulo ocular la rechace, la zona mide menos de un milímetro de espesor, y la aguja puede ser difícil de controlar. De todas formas, si te lo haces y va bien, hay que tener en cuenta que será permanente, no existe forma de retirar la tinta del ojo en la actualidad.

“El tatuaje de ojos no lo puedo quitar, pero mi lengua sí se puede volver a operar para unirla de nuevo”, comenta Lidia en referencia a su lengua partida en dos.

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La división de la lengua o ”lengua bífida” se popularizó en los noventa. Básicamente consiste en cortarla con bisturí y suturar para lograr una lengua tipo serpiente, aunque también se puede lograr gradualmente a la antigua con un piercing e hilo quirúrgico: se ata desde la argolla a la punta de la lengua el cordel en cuestión y, con tiempo, tensión y tolerancia al dolor, este irá paulatinamente abriendo la lengua en dos.

Imagen: Lidia Reyes, fotografĂ­a cedida para a entrevista.

“Mis tatuajes son de estilos varios”. La verdad que en todo el lienzo que es su piel, hay tatuajes para todos los gustos, si bien se puede ver que las frases con significado personal y los nombres tienen mucho protagonismo. También tiene múltiples argollas: “Actualmente llevo 7 perforaciones, pero he llegado a tener unas 15 solo en la cara y orejas”.

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Aun si no tenemos ninguna intención de llegar a tales extremos, se puede aprovechar la experiencia para la cuestión de qué tatuarse y dónde pues, al fin y al cabo, le sobra práctica. “Siempre recomendaré que, tanto si es tu primer tatuaje como si no, sea algo muy sentimental o significativo para ti mismo, porque así jamás te cansaras de vértelo”.

Imagen: Lidia Reyes, fotografĂ­a cedida para a entrevista.

Y hablando de dolor, hay zonas que duelen más que otras, dependiendo de nervios que pasen por la zona, si tiene músculo o si solo hay piel y hueso, etc.

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Generalizando, las mejores zonas para un menor nivel de dolor son donde tenemos más carne, por ejemplo la cara externa del brazo o los muslos. Por el contrario las zonas conocidas por ser las más dolorosas serían las axilas, las manos, el área de las costillas, el cuello o las orejas. Por supuesto, y de todas formas, esto varía un poco de persona a persona.

Por otro lado, no se suele tatuar el interior de las muñecas, porque es la zona preferente para poner una vía en caso de hospitalización. Tampoco es exactamente practico sobre la columna, en la región lumbar, ya que en esta zona impide inyectar anestesia epidural para cualquier operación del tronco inferior.